Fuente: La Jornada/ Alma E. Muñoz

El gobierno federal inició una etapa más en la reconstrucción en el Istmo, que resultó ser el más dañado por los sismos de 2017 y 2018. Este año, sólo para Oaxaca, se destinarán más de 4 mil 700 millones de pesos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó la entrega de las primeras 2 mil 100 tarjetas de bienestar, con una inversión de 280 millones de pesos. Habrá apoyos para 12 mil viviendas con algún tipo de daño; además se invertirá en la reconstrucción de 46 centros educativos que resultaron afectados. Ante miles de asistentes –algunos llegaron desde la madrugada– el mandatario federal aseguró, acompañado en el templete por funcionarios federales, estatales y legisladores: Vamos requetebién, porque está controlada la inflación, está aumentando la recaudación de impuestos y se está fortaleciendo el peso.

Afirmó: no están subiendo tanto los precios en el tiempo que llevamos, y remarcó que aumenta la recaudación porque la gente le tiene confianza al gobierno.

Al darle la bienvenida, el gobernador del estado, Alejandro Murat, expresó que poco a poco ha ido avanzando la reconstrucción en el municipio, tras los sismos. Faltan 800 escuelas pero vamos en la ruta, afirmó.

Román Meyer, secretario de Desarrollo Territorial y Urbano, citó entre los daños en Oaxaca más de 3 mil centros educativos, 60 inmuebles del sector salud y casi 600 culturales, asimismo 80 mil viviendas, de las cuales la mitad están en el Istmo y una cuarta parte en Juchitán, donde uno de cada tres hogares había quedado inhabilitado.

Las cifras de la administración pasada nos decían que había un avance en la ejecución de los recursos para la reconstrucción de 90 por ciento, la realidad es otra, afirmó.

El Presidente resaltó en la asamblea que con sus recorridos por el país está pendiente de que se realicen más acciones, porque se cae en el inmovilismo, se vuelven flojos algunos funcionarios, agarran la hamaca.