Fuente: La Jornada/ Julio Reyna Quiroz

La construcción del Tren Maya no provocará ningún ecocidio en la zona selvática del sureste del país, debido a que el proyecto prevé el uso de infraestructura existente y tendrá una visión de integración social y protección ambiental, aseguró Rogelio Jiménez Pons, designado para dirigir el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), organismo gubernamental que encabezará el mayor proyecto de infraestructura de la administración federal entrente.

En entrevista, Jiménez Pons aseguró que las licitaciones para la ejecución de la obra en la selva comenzarán en 2020, por lo que hay tiempo para consultar a las comunidades de la región y llevar a cabo campañas de difusión sobre el proyecto, cuya construcción se estima en 150 mil millones de pesos.

Aseveró que las críticas serán atendidas y que el próximo gobierno está obligado a dar toda la información disponible. Se harán las cosas de manera distinta para no cometer las mismas tonteras, subrayó Jiménez Pons.

Admitió que los temores sobre posibles daños al medio ambiente son justificados, pero instó a plantear críticas después de allegarse información sobre el proyecto.

Jiménez Pons fue entrevistado un día después de que nueve de cada 10 participantes en la consulta sobre 10 proyectos del gobierno entrante apoyaron la construcción del Tren Maya, obra calculada en unos mil 800 kilómetros de recorrido y que ha sido criticada por ambientalistas y políticos que prevén daños al ambiente en la zona selvática del sureste mexicano.

“Para empezar, el tren pasará por donde está la carretera que existe desde hace 50 años y que usábamos cuando íbamos a fayuquear a Chetumal. Ahí ya no hay árboles, están pelados desde hace décadas”, manifestó el próximo director general del Fonatur, entrevistado afuera de la casa de transición, en Ciudad de México.

Aseguró que la mitad del proyecto está construido y sólo se requerirá comenzar con obras de rehabilitación a partir del 16 de diciembre. Sólo faltará licitar la construcción de la obra, que incluye la zona selvática y la parte más delicada, en 2020.

Será importante proteger la reserva de la biosfera del sur del país y para ello se tiene que evitar un entorno de miseria en las cercanías del tren, dijo el futuro funcionario.

Apuntó que el plan del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, es crear condiciones de desarrollo, un programa de reforestación y de recuperación de selva; esa es la parte sustancial del Tren Maya. La idea es crear una estrategia territorial que refuerce a la reserva de la biosfera en Calakmul, Campeche.

Jiménez Pons consideró que la consulta con los habitantes de las zonas indígenas de la zona sureste del país será compleja, por lo cual el gobierno federal se apoyará en el futuro Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, con el fin de localizar el universo de personas que participarán en ésta.