Fuente: El Sol de México/ Juan Luis Ramos / Enrique Hernández

  • El inmueble para 80 mil personas que se comprometió a edificar un grupo de empresarios recibirá juegos de la NFL, y generará 6 mil empleos cuando esté concluido

César Octavio Esparza Portillo, presidente del Consejo de Administración de Íconos Sustentables y fundador de Juego de Pelota, promueve la construcción del Estadio Nacional México, un recinto para juegos de las grandes ligas de beisbol, de la NFL, así como partidos de futbol y otros eventos en el Parque Fundidora de Monterrey, Nuevo León.

“El Estadio Nacional México es un proyecto de inversión privada de infraestructura deportiva, social y turística con un monto de ocho mil millones de pesos, que no requiere inversión pública”, revela un documento de la obra al que tuvo acceso El Sol de México.

Las empresas de Esparza Portillo planean un estadio con capacidad para 80 mil espectadores, apto para albergar encuentros de futbol, béisbol de grandes ligas, futbol americano de la NFL, y distintos eventos de atletismo y espectáculos culturales.

El inmueble que será construido en el Parque Fundidora de Monterrey es uno de los 147 proyectos que los empresarios afiliados al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) prometieron al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Este 26 de noviembre, el Ejecutivo y un grupo de inversionistas mexicanos suscribieron en Palacio Nacional el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura, una herramienta para facilitar y acelerar la implementación de proyectos que contribuyan al crecimiento y desarrollo del país.

La idea del acuerdo es que el gobierno de López Obrador elimine obstáculos e impulse la inversión privada, como la que se proyecta para construir el Estado Nacional de México entre 2020 y 2021.

Las empresas encargadas de promover el nuevo estadio son la mexicana Íconos Sustentables y la estadounidense Juego de Pelota, creadas por César Octavio Esparza Portillo, junto con sus socios y hermanos Jorge Luis, Pablo Alberto y Marco Antonio Canavati Hadjopulos.

El 14 de julio de 2009, Esparza Castillo y los hermanos Canavati Hadjopulos crearon a Íconos Sustentables, como una empresa que promueve, comercializa, diseña, desarrolla, construye y administra por cuenta propia o de terceros inmuebles sustentables como parques, estadios, auditorios, teatros y campos deportivos.

Los empresarios regiomontanos participaron en la remodelación del Wembley Stadium de Londres, en 2007 y la Arena das Dunas Natal de Brasil, en 2014. También construyeron el nuevo Estadio BBVA Bancomer en 2015; éste último inmueble fue edificado a pedido de los Rayados de Monterrey, un equipo propiedad de Femsa.

En todas esas obras los empresarios contaron con el respaldo de la compañía de diseño e infraestructura Populous, que desarrolló estadios para los Juegos Olímpicos de Sydney, Londres y de Sochi. También se asociaron con Legends Internacional, una empresa que tiene acciones en franquicias como los Dallas Cowboys y los Yankees de Nueva York.

Las empresas de César Octavio Esparza Portillo están detrás de la construcción de la Nueva Arena de Verona, un estadio de futbol donde el exequipo del defensa mexicano Rafael Márquez, el Hellas, jugará a partir de 2022 los partidos de la Serie A de Italia. Ese inmueble vale aproximadamente 100 millones de euros.

En 2009, a Íconos Sustentables le cedieron por mil pesos la marca registrada “Estadio Internacional Monterrey”, para una obra que iba a construirse en el Parque Fundidora, pero hasta el momento no ha avanzado.

El proyecto denominado Estadio Nacional de México contará con espacio para un hotel, oficinas y un centro de convenciones. Durante su construcción se calcula la generación de dos mil 500 empleos directos y seis mil fuentes laborales una vez que inicie su operación.

“Este proyecto activa diversos sectores de la economía, tales como: la construcción, los servicios inmobiliarios, turismo, servicios de esparcimiento culturales y deportivos, comercio al por menor, servicios de alojamiento y de preparación de alimentos y bebidas”, señala el estudio.

Por su colindancia con el Río Santa Catarina, la empresa tramita una autorización ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para construir un puente sobre el cuerpo acuático.