Fuente: Milenio Diario/ Miguel Ángel Puértolas

Líderes. IK Aerospace busca no solo diseñar y construir aviones deportivos y de turismo, sino tener una escuela para pilotos y talleres de mantenimiento; para instalar la planta se requieren 100 hectáreas.

Guanajuato se prepara para albergar el primer complejo aeronáutico en el que no solo diseñarán y construirán aviones deportivos para recreación y turismo, sino que también tendrá una escuela para pilotos y talleres de mantenimiento.

Actualmente IK Aerospace Group, SA de CV, se encuentra en pláticas con el gobierno del estado para contar con un terreno que le permita la instalación de este aeródromo, que requiere de un área aproximada de 100 hectáreas y que significaría un hito para la historia de la industria aeronáutica del país. Según se informó, los municipios donde podrían instalar la planta son León, San Miguel de Allende o Purísima del Rincón.

IK Aerospace Group está integrada por las empresas Horizontec, dedicada al diseño y fabricación de este tipo de aeronaves, y las empresas leonesas Siasa Air, fabricantes de interiores para las mismas, así como Optimen, que desarrolla un software aeroespacial; las firmas son parte del Clúster Aeroespacial de Guanajuato, conformado apenas a mediados de 2017.

Estas empresas permitirán la fabricación del proyecto conocido como Halcón 2, un biplaza que ya está en desarrollo tras el prototipo experimental denominado Halcón 1, elaborado por Horizontec y que cuenta con certificado tipo, que es un documento expedido para indicar la aeronavegabilidad del diseño de tipo de aeronave.

Para conocer este proyecto, MILENIO acudió al Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas (Centa), ubicado en el complejo aeroespacial de Querétaro dentro del Aeropuerto Internacional de la capital de esa entidad, donde se incuba Horizontec, la única empresa que se dedica al diseño y construcción del primer avión de la categoría aeronave ligera deportivo o LSA (light sport aircraft, por sus siglas en inglés) ciento por ciento mexicano.

Giovanni Angelucci Carrasco, mexicano de ascendencia italiana, es director técnico y socio fundador de Horizontec, quien junto con Eduardo Carrasco empezó a desarrollar el proyecto desde 2008 en Alanno, Italia, según cuenta Giovanni, por el simple gusto de fabricar un avión, debido a que además de ser un apasionado de la aviación también es piloto.

En febrero de 2013 llegó a México y abrió un taller de fabricación de aviones en Ciudad de México, donde inició la construcción del prototipo denominado Halcón 1, en el que se utilizó madera de grado aeronáutico, fibra de vidrio y resina. En la creación participaron dos ebanistas y en su certificación dos ingenieros en aeronáutica.

El avión fue exhibido por primera vez en el Design Week en 2016, y para marzo de 2017 hizo sus primeras pruebas con las que obtuvo el certificado tipo; en enero de 2018 se instaló en el Centa, donde han iniciado el proyecto del Halcón 2, aeronave que comercializarán.

El 30 de septiembre de 2017 el Halcón 1 finalmente voló en el Aeropuerto Internacional de Querétaro, cumpliendo con los 50 ciclos requeridos por la Dirección General de Aeronáutica Civil para obtener el certificado de aeronavegabilidad.

“El Halcón 1 ha sido un poco el papá conceptual del avión Halcón 2, es un avión experimental que nos sirvió para validar sistemas, es un sistema de sistemas; con éste se validó todo lo que es la aeronáutica, lo que son métodos de navegación, todo un sinfín de técnicas que sirven para validar el proyecto” Ahora se encuentran en la fase de desarrollo del Halcón 2, que será el proyecto insignia de la empresa.

Es un avión que, a decir de sus diseñadores, tendrá un excelente desempeño ya que para su construcción se fabrican los moldes maestros con los que se construirá la aeronave mediante una serie de materiales compuestos, entre otros, sobre todo con fibra de carbono que proviene de Alemania, dado que en el país se carece de la proveeduría. Respecto a los materiales, también participan las firmas de PPG y Grupo SSC. “El Halcón 2 es un avión muy eficiente.

Estamos hablando de una aeronave que necesita menos de 15 litros de combustible la hora; estamos calculando entre 12 y 14 litros la hora de gasolina Premium y de un aparato que nos permite volar a una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora, velocidad de crucero de 250”, dijo Angelucci Carrasco.

La aeronave que pretende construirse en Guanajuato tiene una autonomía de mil 800 kilómetros, lo que representa unas siete horas de vuelo a un costo muy reducido, pues como ejemplo dijo que un vuelo de San Miguel de Allende a Puerto Vallarta en combustible valdría unos 600 pesos aproximadamente. Uno de los objetivos para este año será obtener el certificado tipo LSA del Halcón 2, con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

La idea del proyecto es que también se estimule la proveeduría de partes que se requieren para fabricar aviones y partir, por ejemplo, de empresas distribuidoras del sector automotriz para cambiar su ADN y que pertenezcan al sector aeroespacial, señaló Angelucci Carrasco. “La aeronáutica en México tiene un futuro excelente. Las proyecciones de crecimiento de la industria en el país la colocan entre las primeras 7 u 8 a escala mundial.

Lo que tratamos de hacer es ser una empresa mexicana que permita conseguir esas metas” puntualizó. PROYECTO PARA GUANAJUATO Actualmente las pláticas entre la empresa y el gobierno de Guanajuato están muy avanzadas. Hasta el momento hay al menos tres municipios donde puede estar ubicada la fábrica y es cuestión de tiempo para que se coloque la primera piedra que dé inicio a la construcción del aeródromo. “Ya hay un buen avance en Guanajuato, donde ya platicamos con el próximo gobernador. Hay mucho interés por parte del gobierno estatal para que estemos instalados ahí; ya tenemos tres posibles opciones para poner la primera piedra”.

La idea, dijo el director técnico y socio fundador de Horizontec, es tener una pista privada, una fábrica, un centro de mantenimiento para sus aviones y contar con una escuela para capacitar a pilotos y futuros clientes, que decidan practicar la operación de aeronaves como hobby. Además, se pretende que la escuela de formación aeronáutica en un futuro cuente con instrucción para aeronaves y motores, electrónica de aviación, sobrecargos y pilotos.

Para Giovanni Angelucci, pionero del proyecto, la construcción del Halcón 2 solo es el detonante de lo que puede convertir a la entidad en referencia de la industria aeroespacial.

Y ADEMÁS UN MODELO DE NEGOCIO
La presencia de Horizontec en el Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas ha permitido no solamente llevar la parte técnica del proyecto para construir aeronaves mexicanas, sino también la posibilidad de conceptualizar un esquema de negocio integral, advierte el director del Centa, Felipe Rubio Castillo. “Tenemos en puerta un proyecto que es la incubación de Horizontec, una empresa pequeña que tiene visos de llegar a ser una firma muy importante en el país”, aseguró.