Fuente: El Sol de México/ Juan Luis Campos

El 2019 pinta para ser un año complicado para el sector de la construcción, con un posible alza en los precios del cemento y limitados recursos públicos para infraestructura. “Esperábamos más inversión”, lamenta Eduardo Ramírez Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

La Asociación Mexicana de Concreteros Independientes anunció un aumento del precio del concreto de 20 por ciento a partir del 1 de enero de 2019, luego de que Cemex le notificó un alza en los precios del cemento de12 por ciento%.

Los constructores tienen que trasladar estos incrementos a los costos finales de la obra privada o pública, advierte Ramírez Leal.

“Dependiendo el tipo de obra es como trasladamos los costos finales de esos proyectos. Si hay un incremento seguro nos va a generar una inflación en el tema de la construcción”, dijo en entrevista con El Sol de México.

Recordó que este 2018 ya se tenían incrementos en promedio de 10 por ciento, lo que se refleja en inflación en el sector.

Con estos incrementos y la aprobación del presupuesto para el siguiente año, con recursos limitados en infraestructura, la industria crecerá alrededor de 2 por ciento, anticipó el presidente de la CMIC.

En un país como México esta industria debería estar recibiendo una inversión equivalente a entre cinco y ocho puntos del Producto Interno Bruto (PIB), y con

La Asociación

Mexicana de Concreteros Independientes anunció un aumento del precio del concreto de 20%, luego de que Cemex le notificó un alza de 12% “Los empresarios son los que generan empleo y riqueza en el país, y a través de sus impuestos se da el ciclo continuo para generar infraestructura”

Ello crecer al doble de lo que se logra en la actualidad.

¿Están inconformes con los recursos otorgados para infraestructura?

“Hay intranquilidad porque esperábamos más inversión, pero entendemos que los recursos se destinaron a programas de apoyo social muy importantes. Para compensar este rezago hay que impulsar a través de intervenciones privadas todo lo que se requiere de infraestructura, pero para esto todos los privados estamos pidiendo seguridad en el país”.

El gobierno debe generar condiciones de certidumbre para que los inversionistas puedan acudir a ayudar con todo el rezago que hay en el país en cuanto a construcción, mantenimiento de carreteras, ampliación de ferrocarriles, aeropuertos, acueductos, puertos y demás obras.

“Si además de que los recursos no son suficientes, la IP no se siente con el entusiasmo de invertir, no vamos a tener crecimiento muy bueno”, advirtió.

La decisión de las grandes obras no podrá sostenerse a través de consultas populares, por lo que pidió al jefe del Ejecutivo federal tomar decisiones con el apoyo de técnicos y de los secretarios al frente del gobierno.

“No creo que las obras se deban consultar, todos somos importantes en el país, pero para eso tenemos a representantes. No podemos consultar sobre una obra a un ciudadano al que no le interesa o no tenga conocimientos técnicos, económicos y ambientales”.

RECONSIDERAR SANTA LUCÍA

Sobre la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de otorgar la construcción del nuevo aeropuerto de Santa Lucía al Ejército, Eduardo Ramírez fue contundente: significa la pérdida de empleos y riqueza para el país.

La intención de dar la obra al Ejército cierra las puertas a la competencia y, con ello la pérdida de valor de la obra e, incluso, el riesgo de corrupción.

“Los ejercicios que se han hecho en el país a través de la administración del gobierno no han tenido un final favorable, porque no se transparentan todos los gastos. Si el gobierno hace la obra por cualquier sistema no es algo que nos dé valor y genera mucha corrupción”, dijo.

¿Cuál es el sentir de la industria tras el anuncio del presidente sobre la construcción del aeropuerto?

“Queremos que reconsidere la decisión. No creemos oportuno que no se le dé oportunidad a las empresas, venimos de un año muy complicado por elecciones, porque no se ejerció presupuestos y más consideraciones complicadas”.

Sin poner en duda la capacidad del Ejército de realizar grandes obras de infraestructura, son las empresas las que generan empleo y riqueza en los países, insistió.

Ramírez Leal hizo un llamado para que se dé a los empresarios la oportunidad de competir libremente y “evitando malos manejos”.

“Nos desconcertó la decisión, pero todavía no se va a ejecutar la obra. Ojalá que podamos convencer al gobierno que conviene más incentivar que la iniciativa privada a través de una competencia real y abierta, y que se den las mejores condiciones para la ejecución de este aeropuerto”, añadió.

Eduardo Ramírez destacó que las empresas en seis estados alrededor de la zona donde se construirá esta obra están interesadas en participar y cuentan con especialización, equipo y personal.