Guadalajara, Jalisco, a 22 de mayo de 2008.
Hotel Hilton
Discurso del ingeniero Humberto Armenta González,
Presidente Nacional de la CMIC, en la Reunión Nacional
de Comunicaciones y Transportes
Representa un honor para
mí contar con su presencia esta tarde con motivo de la Reunión Nacional de
Comunicaciones y Transportes, un esfuerzo en conjunto de la Cámara Mexicana de la
Industria de la Construcción y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Por
eso, quiero agradecer especialmente al Secretario Doctor Luis Téllez Kuenzler su
disponibilidad e interés en participar de este evento, al igual el impulso del Ingeniero
Óscar de Buen, Subsecretario de Infraestructura, gracias a sus ideas y la colaboración
total para que tuviéramos éxito. Agradezco la hospitalidad de la gente y el Gobierno de
Jalisco, especialmente al Gobernador Emilio González Márquez por las facilidades para la
realización de este evento. También quiero agradecer al Ing. Gustavo Arbayo, Presidente
de la Delegación Jalisco de la CMIC, y especialmente al Licenciado Fernando Cano
Martinez, Vicepresidente Nacional de CMIC, que han hecho posible este foro, de verdad
muchas gracias. Agradezco también al resto del equipo y funcionarios de la CMIC.
Este Foro obedece, en primer lugar, a la necesidad de atender el llamado del Gobierno
Federal para que México cuente con una red carretera, portuaria y aeroportuaria de primer
nivel, que permita ubicarnos dentro de los primeros treinta países en materia de
infraestructura. Hoy México se sitúa en el puesto 61, el resto no va a ser fácil, pero
al igual que Gobierno quiere ser mucho más competitivo, desde la CMIC también queremos
mejorar nuestra competitividad. Queremos ser capaces de situar entre 15 y 20 empresas
mexicanas entre los grandes competidores globales y hoy día tenemos la oportunidad de
conseguirlo.
Hemos sido testigos del firme compromiso del presidente Felipe Calderón para impulsar
proyectos que permitan construir una infraestructura moderna y de calidad, justo a la
altura de los desafíos del siglo XXI, pero en especial de cara a las necesidades que
presentan cada una de las regiones que conforman nuestro país.
Para las empresas mexicanas de la industria de la construcción, esto representa una
oportunidad única de participación desde nuestro ámbito de acción, como protagonistas
de las acciones a favor del desarrollo de nuestro país.
Los constructores mexicanos sabemos que, por un lado existen los grandes y ambiciosos
proyectos en el sector comunicaciones y transportes, en especial en el rubro carretero; y
por el otro, la administración federal ha dispuesto un importante monto presupuestal para
tal efecto.
Sin embargo, existen diferentes factores administrativos, financieros y técnicos que
retrasan la realización de los proyectos de infraestructura; procesos que, en lugar de
agilizar la obra pública, obstaculizan esta labor como hemos podido observar en cada uno
de los paneles y de los expertos que nos han acompañado. A manera de autocrítica podemos
enumerar:
Primero: el marco normativo debe constituirse como una herramienta promotora y
catalizadora de la construcción de obras, que propicie las condiciones de certidumbre y
certeza jurídica, y que sea una normatividad que impulse la consecución de resultados, y
no sólo sea un conjunto de reglas fiscalizadoras de procesos. Lo importante es llevar a
cabo las obras y disfrutar de sus beneficios.
Una de nuestras metas principales es garantizar la participación de empresas mexicanas
en la construcción de infraestructura, empresas lideradas por un mexicano, o por alguien
interesado y comprometido, con que los beneficios de su participación en la construcción
de infraestructura, se queden en México.
Esta definición permite la importación de tecnología, capital y deuda del
extranjero, siempre y cuando estos ingredientes vengan articulados o subordinados a los
intereses de los mexicanos, buscando como meta la autosuficiencia técnica, constructiva y
financiera de México.
En este sentido, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción se ha hecho el
firme propósito de emprender acciones que permitan que la mayoría de los proyectos sean
ejecutados por empresas nacionales.
Si al término del presente sexenio, el 90 por ciento de la inversión se queda en
empresas mexicanas, el país contará con una planta productiva más fuerte financiera y
técnicamente. México será un país de constructores líderes con la capacidad de
competir y ejecutar proyectos en otras regiones del mundo.
Aquí me interesa destacar que no se trata de un punto de vista proteccionista, por el
contrario, hablo de la necesidad de que nuestras empresas se conviertan en empresas
globales, perfectamente capaces de competir en cualquier mercado del mundo. Estamos
determinados a que las empresas mexicanas compitan globalmente.
Segundo: La falta de coordinación interinstitucional provoca serias
limitaciones e inhibe la realización de proyectos de infraestructura.
Por citar algunos ejemplos, desde la perspectiva de la SEMARNAT: los cambios de uso de
suelo forestal para la construcción de carreteras es realmente un proceso complejo, pues
para ello se solicita tener escriturado el total de los lotes por donde pasará la vía en
cuestión.
En cuanto a la Reforma Agraria: hace años el gobierno mexicano repartió la tierra a
los ejidatarios con el fin de que éstos la trabajaran y hoy que el Estado requiere
recuperar derechos de vía para la construcción de infraestructura el proceso que tiene
que seguir es realmente largo y tortuoso.
Si analizamos el papel de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público: una vez
aprobado el presupuesto de egresos de la federación, todavía se requiere tener liberado
el total del derecho de vía del trazo de la carretera.
Desde el rol de la Secretaría de la Función Pública: Se presenta un proceso
inhibidor, pues vigila que no se liberen las licitaciones si no se tiene presentado todo
el proyecto ejecutivo, y éste a su vez depende del trazo de la vía, que está
íntimamente ligado a los cambios de uso de suelo que administra la SEMARNAT creándose un
círculo vicioso interinstitucional.
Desafortunadamente, factores como estos no sólo frenan o detienen el proceso de
construcción, sino que también generan a la postre, un sobre costo en cada uno de los
proyectos, y somos los constructores quienes tenemos la difícil tarea de asumirlos.
Señoras y señores:
Estamos a tiempo de evitar costos innecesarios, sin duda excesivos, si desde un
principio se plantea en cada licitación el verdadero alcance del proyecto y sus
repercusiones y logramos además contar con una normatividad orientada a los resultados y
nos sólo a la desconfianza y la fiscalización. Es vital la planificación más eficiente
de los proyectos, es vital la coordinación interinstitucional para lograr el objetivo
común. El Fondo Nacional de Infraestructura es un gran ejemplo de esta coordinación
entre diferentes instituciones para sacar los proyectos adelante.
La CMIC participa de esta coordinación, por eso quiero anunciarles que hemos firmado
ya con la SCT un convenio para la conformación de varias Comisiones Mixtas enfocadas a
agilizar todos estos procesos, y además estamos firmando con la SCT un convenio de
capacitación a nivel nacional para todos los trabajadores de la industria.
Los constructores afiliados a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción,
proponemos que sea dentro de un marco de diálogo interinstitucional, donde privilegiemos
la búsqueda de soluciones y los como sí para lograr simplificar la realización de los
proyectos de infraestructura, desde la fase de planeación, la determinación de las
bases, hasta la ejecución, entrega y puesta en operación del proyecto.
En la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, los especialistas del
sector comunicaciones y transportes, estamos dispuestos a asumir nuestra tarea y
participar activamente en esta fase y contribuir, como el brazo técnico de la sociedad,
en la formación de procesos de licitación más ágiles.
Aprovechemos este momento y la disposición del Poder Ejecutivo de realizar la mayor
inversión en infraestructura en la historia del país, situémonos entre los países de
mayor competitividad para que al final de este período, el mundo cuente con empresas
mexicanas que contribuyan a la solución de problemas globales.
Muchas gracias a todos.
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