Amigos constructores:
Buenos días. Gracias a todos por su presencia como cada año, a lo largo de 22
ediciones de nuestro encuentro anual del sector vivienda, que en esta ocasión hemos
organizado en conjunto con el Centro Impulsor de la Construcción y la Habitación, bajo
el nombre de Congreso Internacional de Sustentabilidad Habitacional e
Infraestructura Urbana.
Deseo hacer patente mi agradecimiento y reconocimiento al presidente del CIHAC, al
ingeniero Pablo Álvarez Treviño, por todo su tesón, empeño y disponibilidad para
trabajar hombro a hombro en la coordinación de nuestro evento; pero principalmente, por
ser un empresario comprometido con la industria y las empresas de la construcción, y que
a lo largo de su vida ha dedicado sus esfuerzos y acciones a impulsar la competitividad
del sector.
Pablo: no cabe duda que eres un empresario ejemplar que trabaja por México.
Muchas felicidades a ti y a todo el personal del CIHAC por su apoyo y colaboración.
Al igual que tú, todos los empresarios que conformamos la Cámara Mexicana de la
Industria de la Construcción estamos comprometidos con nuestra industria y lo que podemos
lograr con nuestras aportaciones para hacer de México un país más desarrollado y más
competitivo, especialmente por la calidad y cobertura de su infraestructura.
Con este propósito es que nos encontramos esta mañana para dar inicio con los
trabajos de nuestro Congreso, en donde ponemos de manifiesto nuestra preocupación por
construir de manera responsable, acorde a las exigencias del siglo XXI, pero
esencialmente, de manera sustentable y con respeto al medio ambiente.
Construir con sustentabilidad significa esencialmente llevar a cabo edificaciones que
permitan cubrir los requerimientos de las generaciones presentes, sin comprometer ni
afectar los recursos sociales, económicos y ambientales para que las futuras generaciones
puedan también satisfacer sus propias necesidades.
Los empresarios de la construcción estamos siempre atentos y dispuestos para mejorar
nuestras técnicas y capacidades para no dañar la salud de nuestro territorio, nuestros
recursos y su población. Por ello, construir con sustentabilidad y competitividad no
significa adoptar los términos de moda, significa asumir una actitud y un
modelo a seguir en lo particular y en lo colectivo.
En este sentido, la sustentabilidad implica dos importantes vertientes:
La primera, como todos nosotros conocemos, está relacionada con la conservación de
los recursos naturales, el ahorro energético, el respeto al medio ambiente y la
disminución de contaminantes emitidos hacia la atmósfera para reducir el calentamiento
del planeta.
El desarrollo del programa Hipoteca Verde del INFONAVIT es un claro ejemplo de las
acciones conjuntas entre las instituciones federales y los constructores que se dedican
principalmente a la edificación de desarrollos inmobiliarios, ya que, la vivienda está
ecológicamente construida y equipada, de forma tal que se traduce en un ahorro de cerca
de cinco mil pesos al año por familia.
Por cierto, hago una breve pausa para felicitar al INFONAVIT por la intensa labor que
lleva a cabo para poder entregar a final de este año, a más tardar, su crédito de
vivienda número un millón y esperamos que sea el primer millón para alcanzar la meta de
6 millones de créditos en este sexenio.
Por otro lado, y aquí es también donde entra la segunda vertiente de la
sustentabilidad, y no por ello la menos importante, la sostenibilidad de la economía, que
quiere decir el crecimiento sostenido, principalmente en una situación como la que
actualmente enfrenta el mundo.
Hablar de crecimiento sostenido podría parecer irrealizable, sobre todo en estos
momentos, donde el panorama financiero se presenta en circunstancias poco convenientes.
Sin embargo, y coincidimos con el anuncio del Presidente Felipe Calderón, que la clave
para enfrentar esta situación se fundamenta principalmente en INVERTIR.
Consideramos que se trata de una decisión oportuna y acertada el Programa Emergente de
Inversión Adicional.
Nuestro país va a contrarrestar los efectos de la situación actual con una política
contracíclica, para que no nos veamos arrastrados por los efectos internacionales. Esto,
gracias a que nuestro gobierno ha sabido mantener una economía sana y estable que nos
puede soportar para no depender del financiamiento exterior.
No estamos exentos de tener repercusiones, pero contamos con los recursos para salir
adelante.
La clave consiste en apuntalar nuestra economía dirigiendo acciones hacia el mercado
interno, enfocando el gasto público hacia la industria de la construcción, que es el
motor de la máquina que el país requiere para que se eche a andar un efecto
multiplicador que genere a su vez más inversiones y más puestos de trabajo.
Administremos el gasto público para que se vea multiplicado en beneficio de la
economía, ese es el éxito de la inversión.
Simplificar la tramitología y los requisitos, es un modelo que también se debe
aplicar en los procesos de licitación de las obras de infraestructura.
Para tal efecto, y con la finalidad de ejercer por completo el Presupuesto de Egresos
vigente para el presente año, proponemos, entre otras medidas, se valoren los esquemas de
asignación directa de los contratos de obra pública, contemplados en la ley, a empresas
mexicanas calificadas.
De esta forma, la distribución de los recursos transitará más rápidamente a lo
largo de la cadena de valor de nuestra industria, conformada mayoritariamente por medianas
y pequeñas empresas.
No podemos darnos el lujo de dejar de generar los empleos que esta propuesta supone y
que son medicina urgente contra la delincuencia y la informalidad.
En las actuales circunstancias, no debemos permitir que las inversiones se queden
estancadas debido a trámites lentos y burocráticos, las empresas mexicanas de la
industria de la construcción somos empresas capacitadas y calificadas, dispuestas a
asumir el reto.
Como representante de los constructores de México, estoy convencido que debemos
aprovechar la situación y salir adelante, ya que las medidas propuestas por Usted,
conseguirán que en un futuro México alcance su autosuficiencia técnica, constructiva y
financiera.
Señor Presidente:
A nombre de los constructores organizados, deseo expresar nuestro agradecimiento, pues
no cabe duda que las propuestas que le hemos hecho llegar han sido plasmadas dentro de sus
políticas públicas.
En efecto, agradecemos que una de nuestras propuestas se ha visto reflejada en la
reactivación del Programa de Esquemas de Financiamiento y Subsidio Federal para Vivienda,
denominado Esta es tu casa, con un incremento de mil millones de pesos al
presupuesto autorizado para 2008, que conlleva dos ventajas.
Con esta medida, por un lado más familias mexicanas podrán tener acceso a un crédito
para vivienda; y por el otro, también se está impulsando el crecimiento económico de
varias ramas industriales.
Nos sentimos halagados de poder contribuir para el desarrollo de México. Muchas
gracias por escuchar a nuestra Cámara y tomarnos en cuenta.
Una vez más, refrendamos nuestro propósito para unir esfuerzos por un México que
salga adelante y que aproveche su posición estratégica para repuntar ante la actual
situación global.
Es el momento para llevar a cabo acciones que desarrollen un sector fuerte y una
economía estable.
Tenga la seguridad que pondremos nuestro máximo empeño para que la actual turbulencia
financiera no impida la ejecución de las inversiones en obra pública, de manera tal que
esta administración sea identificada como el Sexenio de la Infraestructura.
Ahora más que nunca, la infraestructura debe ser la protagonista. Las condiciones
están puestas sobre la mesa y nosotros los constructores mexicanos estamos listos para
enfrentar el reto.
Muchas gracias.