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18 de septiembre de 2008.

Mensaje del Ing. Humberto Armenta González Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en la Reunión Nacional de Infraestructura

Este es un día muy especial para la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y para todos nosotros los empresarios constructores.

Es un honor para nuestra institución el contar con la visita del Sr. Presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Señor presidente: esta es su casa, la casa de los constructores.

Asimismo, agradezco la presencia de los secretarios, legisladores, funcionarios y directivos vinculados con la ejecución de la obra pública y la construcción de infraestructura.

Saludo con gusto a nuestros amigos representantes de la cadena productiva de la industria de la construcción, cámaras y asociaciones vinculadas con el cemento, acero, cal, servicios de consultoría y afianzadoras, colegios de ingenieros y arquitectos y, en general, todos los proveedores de la construcción.

Y por supuesto, doy la bienvenida a los constructores de todo el país, que han venido desde Tijuana hasta Chetumal a la Reunión Nacional de Infraestructura 2008 para sumar esfuerzos con el fin de que el país cuente con una infraestructura de calidad, competitiva y de fomento a la planta productiva nacional.

Gracias a los reporteros y representantes de los medios de comunicación que nos acompañan.

A todos, muchas gracias por su presencia y su compromiso por México.

En primer lugar, quiero aprovechar esta ocasión para compartir con todos ustedes, que la realización de esta Reunión Nacional de Infraestructura, coincide con la celebración de los treinta años de nuestro Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción, que a lo largo de tres décadas ha impulsado la formación y capacitación de nuestros trabajadores, en todos sus niveles.

Felicidades a todos quienes integran el Instituto, especialmente a sus instructores que en todo este tiempo han impartido más de 260 mil cursos, con la participación de más de 2 millones y medio de trabajadores, lo que nos arroja más de 62 millones, horas-hombre capacitación impartidas.

Muchas felicidades a los constructores que con estas acciones dejan una clara huella de su responsabilidad social.

México hoy atraviesa por un momento de transformaciones clave y estamos decididos a llevarlas a cabo con acciones firmes y una visión de largo plazo.

Señor Presidente, a nombre de los constructores organizados quiero reconocer la valerosa y decidida lucha que Usted encabeza contra el crimen organizado.

Las medidas contra la delincuencia dirigidas por su gobierno, tienen todo nuestro apoyo y nuestro respeto.

Estamos conscientes que el éxito de estas acciones sólo se puede lograr si lo enfrentamos como una responsabilidad conjunta y participamos en un solo frente común, el gobierno y la sociedad organizada. Estamos decididos a ganar esta lucha.

Me da gusto anunciar, que a propuesta de los presidentes de nuestras delegaciones en 42 ciudades del país, ayer acordamos que nuestra próxima asamblea será en Morelia, Michoacán, porque estamos convencidos de no ceder los espacios de la agenda productiva nacional a los intereses mezquinos de la delincuencia organizada.

Además del combate contra la inseguridad, desde el inicio de su gobierno también propuso realizar la máxima inversión en infraestructura en la historia de nuestro país.

Fue aquí, en la casa de los constructores, donde a 2 semanas de tomar posesión de su cargo, anunció que este sería el sexenio de la infraestructura.

Hoy, a casi dos años de esa memorable fecha, hemos visto y constatado acciones decididas que no han dejado lugar a duda para dicha afirmación.

Los 395 proyectos contenidos en el Programa Nacional de Infraestructura, que consideran una inversión de 1 billón 780 mil millones de pesos durante este sexenio; así como otras políticas de impulso a la economía con el propósito de recabar más ingresos para la construcción de infraestructura, demuestran el claro propósito federal de aumentar nuestra competitividad y el crecimiento económico, generar empleos y mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

México es un país con grandes ventajas gracias a su territorio y sus recursos y, en la medida en que tengamos empresas fuertes, capaces de llevar a cabo nuestros propios proyectos, estaremos preparados para competir al nivel de otros mercados.

En este sentido, vemos con beneplácito la creciente participación de las empresas mexicanas en la construcción de nuestra infraestructura, ya que de esta forma se alienta el fortalecimiento de la planta productiva nacional.

De acuerdo con datos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, del monto total de licitaciones programadas con inversión presupuestal para el presente año, así como los Contratos de Concesión y Proyectos de Prestación de Servicios para 2007 y 2008, en el rubro carretero, el 88 por ciento fueron asignados a empresas mexicanas.

Sin duda, debemos poner en marcha la estrategia que otros países han aplicado para convertirse en líderes en infraestructura:

Hace dos décadas, España vivió una etapa de construcción intensiva de infraestructura como la que vive México hoy. Los 20 mil millones de Euros que recibieron anualmente de la Comunidad Económica Europea a través de los Fondos de Compensación, coinciden con los 350 mil millones de pesos que en 2008 el Presupuesto de Egresos de la Federación destinó a la infraestructura mexicana.

El gobierno español aprovechó esta situación para lograr dos objetivos: construir una infraestructura de calidad mundial y fortalecer decididamente a su planta productiva nacional. Gracias a esta visión, hoy 4 de las 5 empresas constructoras y operadoras de infraestructura más grandes del mundo son españolas. Si seguimos esta estrategia, los mexicanos pronto estaremos compitiendo en el mercado global.

Señor Presidente, vamos por buen camino.

Ahora, toca a nosotros los empresarios constructores saber aprovechar la oportunidad de este momento histórico para construir México e integrar una industria fuerte.

De esta forma, México podrá alcanzar una autosuficiencia técnica, constructiva y financiera, que permita ubicarnos dentro del veinte por ciento de los países mejor equipados en infraestructura, de acuerdo a la evaluación que elabora el Foro Económico Mundial.

Esta es la meta del Programa Nacional de Infraestructura, esta es la meta de Su administración y esta es también nuestra meta. La meta que sólo podremos lograr si sumamos esfuerzos, el sector público y los constructores organizados.

La semana pasada el Fondo Nacional de Infraestructura presentó justamente en Palacio Nacional el Esquema Especial de Garantías para Medianas Empresas Constructoras. Durante este evento, constatamos que la voz de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción está siendo escuchada por Su gobierno.

Con este Esquema de garantías, ahora los constructores podrán fortalecer su estructura financiera, participar en concursos de obra pública, abrir áreas de oportunidad y colaboración para otras empresas de menor tamaño e inclusive, buscar asociaciones con empresas extranjeras en condiciones más favorables.

Asimismo, acogimos con satisfacción la publicación en el Diario Oficial de la Federación de los criterios para incluir las erogaciones plurianuales para proyectos de inversión en infraestructura, en el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2009.

Estoy seguro que estas y otras medidas impulsadas por las instituciones públicas contribuirán a prevenir los subejercicios presupuestales; evitarán la discontinuidad, conservando el cumplimiento lineal de los proyectos y; sobre todo, apoyarán el cumplimiento de los objetivos del Programa Nacional de Infraestructura.

Sin duda, estos ejemplos son una prueba fehaciente de lo que puede ganar México en la medida en que sus instituciones escuchen las propuestas de la sociedad organizada y trabajen coordinadamente por el bienestar de la economía y en especial de los mexicanos.

Desde nuestra trinchera estamos realizando grandes esfuerzos. De hecho, para contribuir a esta sinergia, consideramos que uno de los caminos para garantizar que las obras públicas se ejecuten en tiempo y forma, es a través de la creación de un Padrón de Contratistas, clasificado por categorías y sectores, integrado por empresas constructoras con alto nivel de confiabilidad.

La creación de este padrón permitirá que las dependencias ejecutoras tengan mayor certidumbre sobre la capacidad técnica y financiera de las empresas contratadas, elevando sustancialmente el cumplimiento en calidad y tiempo de los proyectos ejecutados.

Por otro lado, a fin de agilizar los trámites, las empresas de este registro participarán en las licitaciones de manera simplificada, sin que esto implique contravenir la legislación vigente en la materia.

En este sentido, la calificación que deberán acreditar las empresas para obtener su inclusión en el programa correrá por cuenta de evaluadores externos profesionales, imparciales y reconocidos por el mercado, tomando en consideración los siguientes seis parámetros clave:

1. Indicadores financieros.
2. Historial de cumplimiento de la empresa.
3. Experiencia propia, o en asociación, en su área de especialidad.
4. Adopción de prácticas de responsabilidad social empresarial;
5. Adopción de prácticas para el cuidado del medio ambiente; ya tenemos avances significativos con la SEMARNAT;
6. El contenido nacional del capital social de la empresa.

Una característica adicional de este Padrón, es que estará apegado a la legislación existente, para que sea reconocido tanto por las instituciones públicas ejecutoras de obras, así como por el mercado abierto de obra de inversión privada

Por todo lo anterior Señor Presidente, nos gustaría liderar el desarrollo e implementación de este padrón, en coordinación con las principales dependencias ejecutoras de proyectos de infraestructura del gobierno federal.

Para lograrlo, le solicito respetuosamente su decidido apoyo y el de su Gabinete de Infraestructura.

Realmente estamos seguros que con este proyecto, ganarían las instituciones públicas y las empresas constructoras, pues lo concebimos como un vínculo facilitador entre ambos, que al final se traduciría en la eficiencia de los ejercicios presupuestales federales.

Señor Presidente:

Los constructores mexicanos contamos con la capacidad necesaria para realizar las obras que se requieren para alcanzar el bienestar social y el progreso que México precisa.

Esta es nuestra oportunidad, una oportunidad única en la historia contemporánea para que las empresas mexicanas se fortalezcan, gracias al impulso que su administración ha dado a la construcción de infraestructura.

Por esta razón Señor Presidente, a través de la búsqueda constante de una mayor competitividad de nuestras empresas, refrendamos el compromiso de los constructores organizados con Usted y con Su administración.

Reforzamos nuestro propósito para sumar esfuerzos y trabajar en conjunto por un México competitivo, que nos permita aprovechar nuestra posición estratégica en el escenario global.

Es el momento para llevar a cabo acciones que desarrollen un sector fuerte, y que permita elevarnos al nivel de los países mejor equipados en infraestructura.

Aprovechemos este momento y la disposición del Poder Ejecutivo de realizar la mayor inversión en infraestructura en la historia del país, situémonos entre los países de mayor competitividad para que al final de este período el mercado internacional cuente con empresas mexicanas que contribuyan a la solución de problemas globales.

 

 

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