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México, D.F., a 28 de marzo de 2007.

Discurso del Ing. Netzahualcóyotl Salvatierra López, Presidente Nacional de la CMIC

  • Sede Nacional de la CMIC
    México, D.F. 28 de marzo de 2007

Sr. Licenciado Marcelo Ebrard Casaubón, Jefe del Gobierno del Distrito Federal
Distinguidos miembros del presidium
Amigas y amigos constructores y del sector.
Señoras y Señores:

Para los afiliados de la Cámara Mexicana de la construcción es muy grato recibir en nuestra sede nacional al Lic. Marcelo Ebrard Casaubón, Jefe de Gobierno del Distrito Federal. A nombre de nuestro gremio le damos la más cordial bienvenida.

Los constructores del país hemos señalado que el avance y el desarrollo económico y social de la sociedad tienen uno de sus basamentos más sólidos en la infraestructura. Lo sabemos porque desde hace cinco décadas hemos sido partícipes de la construcción de las grandes obras que han impulsado nuestro crecimiento como país.

También, desde hace décadas, hemos señalado que el desarrollo de la infraestructura es también un factor fundamental para la equidad social, el desarrollo equilibrado y sustentable de las regiones.

La carencia de infraestructura en las localidades margina a la población y dificulta el alcance y eficacia tanto de las acciones como de las responsabilidades públicas. En contraparte, la existencia de una infraestructura adecuada, deviene una palanca fundamental de las políticas públicas dirigidas al desarrollo social equitativo y la elevación de la competitividad.

Con respecto a este último punto, tomemos en cuenta que la competitividad del país comienza con la competitividad de sus ciudades.

En nuestro sector estamos atentos al desarrollo político, económico y social de nuestra ciudad capital. En este sentido, estamos concientes del enorme reto que representa estar al frente de esta entrañable urbe que condensa muchos elementos de nuestra vida nacional.

La ciudad de México enfrenta situaciones de inequidad social, de inseguridad, de vialidad; la aquejan los problemas inherentes a un desarrollo desequilibrado en diversos ámbitos; pero por otro lado, la capital aporta más de un quinto del PIB nacional y también es crisol de nuestra identidad y posibilidades nacionales. Es, además, centro político para el acuerdo nacional. Quiérase o no, lo que aquí ocurre incide siempre en todos los aspectos de nuestra vida nacional.

En tal sentido, es importante para los capitalinos saber que en la Jefatura de Gobierno hay la voluntad y la decisión para resolver los problemas. Las acciones de combate a la delincuencia organizada en la ciudad tienen, sin duda, todo el respaldo de los sectores productivos. La seguridad pública es también una condición necesaria para el desarrollo económico y social del Distrito Federal.

También, con relación al compromiso realizado por el Lic. Ebrard el pasado 6 de junio en su visita a esta Cámara, en cuanto a motivar el crecimiento ordenado de la Ciudad, los constructores organizados reconocemos las acciones del gobierno capitalino para planificar y coordinar adecuadamente los proyectos de infraestructura a través de las dependencias competentes en la materia.

Una ciudad como la nuestra, tiene múltiples y permanentes necesidades, las cuales hay que afrontar día a día.

La economía del Distrito Federal por sí misma es la cuarta de América Latina y los capitalinos tienen el ingreso per capita más alto del país, pero en forma paralela a esta realidad económica se plantea el reto de mejorar la calidad de vida de su población.

De esta manera, existe una creciente demanda de atención en sectores importantes como la salud, la educación, la vivienda, espacios recreativos, vialidades adecuadas, obras hidráulicas y en el mejoramiento de los servicios públicos en general. Todo ello requiere respuestas de la sociedad en su conjunto.

Hoy, el gobierno no lo puede todo y los grupos sociales somos corresponsables de decisiones y acciones que definen nuestro futuro colectivo.

En este sentido, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, especialmente los afiliados en el Distrito Federal, tenemos la certeza de que desde nuestro sector se pueden hacer importantes aportes para el mejoramiento de las condiciones de vida de los capitalinos.

A través del desarrollo de la infraestructura, podemos detonar el empleo y las inversiones. El Distrito Federal ocupa el primer lugar a nivel nacional en obra pública, principalmente en obras hidráulicas y transporte. Actualizar y ampliar las obras públicas contribuirá para que la ciudad de México se afirme como una entidad competitiva, pero también que sea una buena casa, en donde todos habitemos cada día mejor.

Lo importante es que las instituciones públicas y los sectores económicos asumamos compromisos de coparticipación para solventar mejor las necesidades presentes y futuras. A los constructores de esta Cámara, mexicanos todos, nos interesa el futuro de nuestra ciudad, porque muchos de nosotros aquí trabajamos y aquí queremos seguir viviendo.

Hoy, los sectores productivos estamos dispuestos a contribuir de una mejor manera al mejoramiento de las condiciones de vida de nuestra ciudad. Formaremos parte de una visión, una estrategia integral y de largo plazo, que logre que nuestra metrópoli sea un espacio habitable, humano y seguro.

A este gran propósito servirá generar una sinergia donde los sectores público y privado sumen esfuerzos a favor de la capital del país.

El Distrito Federal y el país tienen un destino común, en el cual podemos y debemos incidir favorablemente.

Hemos construido una gran ciudad. Ahora realicemos las grandes obras que sus habitantes y el país demandan; las obras en las que se finque un desarrollo sustentable y una mejor calidad de vida para todos.

Muchas Gracias.

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