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México, D.F. a 14 de julio de 2006 Mensaje durante la 4° Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional de Infraestructura Ing. Netzahualcóyotl Salvatierra López Señor licenciado Vicente Fox Quesada Señores Secretarios de Estado Empresarios Representantes de la Cadena Productiva de la Industria de la Construcción Señoras y Señores Para mí es un honor tomar la palabra en esta Cuarta Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional de Infraestructura y hacer un recuento de los logros que ha tenido este importante espacio de colaboración entre el Gobierno de la República y el sector privado, e informar sobre los compromisos cumplidos por la Cadena de la Industria de la Construcción en los trabajos de reconstrucción. I. LOGROS DEL CONSEJO NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA México es un país con enormes retos en todos los ámbitos. Requerimos seguir avanzando en la edificación de una sociedad más equitativa, en donde los beneficios del desarrollo alcancen a toda la población. Necesitamos empatar el desarrollo de las diversas regiones del país para disminuir la brecha entre los dos Méxicos, como comúnmente decimos: el México desarrollado y el México con grandes rezagos de toda índole. Ahora, estos grandes retos se ubican en el complejo esquema de la convivencia global, que demanda al país avanzar aceleradamente en sus niveles de competitividad internacional. El primero de abril del año 2004, se formalizó por acuerdo presidencial el Consejo Nacional de Infraestructura. Su creación obedeció a la necesidad de contar con un mecanismo de coordinación y comunicación entre el sector privado, especializado en el desarrollo de infraestructura y las diversas dependencias y entidades paraestatales de la Administración Pública Federal, relacionadas con la planeación, la normatividad, el presupuesto y la inversión en infraestructura. Desde su origen, el Consejo se ha propuesto ser instancia de consulta, análisis y decisión para la formulación y el fortalecimiento de acciones concertadas para el desarrollo de la infraestructura. El Consejo ha fungido como un espacio idóneo para el mejoramiento del marco legal. Aquí se inscriben las importantes acciones derivadas de las reformas y adiciones a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 7 de julio de 2005. Entre ellas destaca el que las licitaciones públicas no sean asignadas a la propuesta más baja, sino a la Propuesta económicamente más conveniente para el Estado. Sin duda, esto favorece la actividad de las empresas nacionales que cuentan con la capacidad y la experiencia para desarrollar los proyectos. En este mismo tema, se ha logrado una mejor relación contractual entre las dependencias contratistas del sector público y las empresas de la cadena, para disminuir sobrecostos en las obras y promover el cumplimiento en tiempo y forma de las mismas. El convenio firmado en agosto del 2005 por la Secretaría de la Función Pública y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, fortaleció la transparencia en los procedimientos de contratación de obra pública y permitió establecer mecanismos y procedimientos adecuados y ágiles para que las obras que se hayan iniciado en este sexenio, queden debidamente terminadas y finiquitadas. A través de un diálogo constructivo con la Secretaría de la Función Pública, se ha impulsado una nueva cultura de la contratación para así apuntalar la transparencia y solidez de las relaciones contractuales. Esta nueva cultura ha impactado positivamente la política de contratos que llevan a cabo Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad en sus proyectos estratégicos, como son las plataformas petroleras, el proyecto de Minatitlán y la hidroeléctrica El Cajón, obras ejecutadas con calidad por empresas mexicanas. En el seno del Consejo, se han acordado respuestas eficaces a la necesidad de más y mejores alternativas en materia de financiamiento, con el propósito de dar mayor oportunidad de participación a las empresas nacionales del sector privado. A través de Nacional Financiera se han instrumentado mecanismos como el Programa de Cadenas Productivas SCT-NAFIN, el Programa de Financiamiento a la Obra Pública y el de Obra Anticipada, que han permitido la reactivación del apoyo a los constructores por parte de la banca de desarrollo. El primer programa permite obtener mayor liquidez a las empresas al descontar (por factoraje) sus estimaciones de obra; y el segundo, otorga financiamiento a las empresas para anticipos y ejecución de obra pública, y la obra anticipada permite que las empresas puedan realizar obras en menor tiempo al establecido en los programas. En conjunto, con estos programas se han otorgado 62,953 créditos por un monto total de 27,455 mdp, distribuidos entre empresas que trabajan para PEMEX, CFE y SCT. Con el Consejo se han ampliado las oportunidades de inversión y de generación de empleo, impulsando mecanismos innovadores para la participación del sector privado en la creación de infraestructura. Ello obedece a una realidad objetiva del país: la inversión pública debe ser complementada por la inversión privada. Como prueba de esto, en el 2006 la inversión presupuestaria aprobada es 9% real mayor a la que se aprobó el año anterior y el flujo de inversión impulsada (presupuestaria más PIDIREGAS) en 2006 se estima en 303.5 mmp, contándose para este año con 210.7 mmp aprobados para inversión física. La inversión impulsada durante esta administración será 31% real mayor a la que se realizó durante la administración anterior, además de que se sigue detonando inversión adicional mediante FINFRA y PPS. La inversión pública registrada en estos cinco años es 55% mayor a la registrada en los mismos cinco años del sexenio anterior, sin tomar en cuenta los recursos invertidos por los gobiernos estatales y municipales. Bajo este modelo de PPS, ya fueron adjudicados los tramos carreteros Irapuato-La Piedad y Querétaro-Irapuato. Asimismo, se adjudicó el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, sumando todos estos proyectos un monto de inversión de 8,360 mpd. Existen otros proyectos bajo este esquema, unos en proceso de licitación y otros programados para fechas próximas. Es destacable el impulso que el Consejo ha dado al desarrollo regional, mediante un proceso de mayor coordinación con los Estados en temas de infraestructura. Por ello, enfatizamos la necesidad de los Consejos Mesorregionales que impulsen el desarrollo regional, para facilitar la planeación y cooperación entre los Estados de la República, la Administración Pública Federal y el sector privado. En este rubro, se está promoviendo la creación de los consejos regionales y estatales, en los cuales se establezcan las acciones y programas que logren la integración de los Estados, las regiones o mesorregiones del país. En materia de atención a situaciones de emergencia donde ha resultado afectada la infraestructura del país, la coordinación de acciones en el Consejo ha sido fundamental para acelerar y acertar en las tareas de respuesta. Podemos afirmar, que sin el Consejo Nacional de Infraestructura, nuestra respuesta ante la emergencia hubiera sido seguramente muy distinta. Ante los desastres provocados en el sureste del país, se atendieron oportunamente las prioridades al más alto nivel. Gracias al Consejo, se pudo lograr una eficaz coordinación de las acciones que demandaba la emergencia: primero, se identificaron los daños causados, así como los recursos humanos y materiales necesarios para su atención. Después, mediante la coordinación de los proveedores de la cadena productiva de la industria y las autoridades, se logró garantizar el abastecimiento de insumos y el control de precios. Posteriormente inició en forma planificada y ordenada la reconstrucción, y ahora podemos realizar acciones concretas en materia de prevención. Lo anterior es sólo una muestra de los alcances y logros que ha permitido el trabajo del Consejo Nacional de Infraestructura. Por ello, el Consejo Nacional de Infraestructura, más allá de su estatuto legal, ha devenido en un eficaz modelo para fortalecer la comunicación y colaboración entre el Gobierno de la República y los sectores productivos con importantes beneficios para la colectividad. II. INFORME DE LOS COMPROMISOS Y LOS RESULTADOS OBTENIDOS POR LA CADENA PRODUCTIVA DE LA INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCIÓN EN LA RECONSTRUCCIÓN La participación de la cadena de la industria de la construcción ha sido en las tres etapas del proceso de la reconstrucción: 1) La situación de emergencia, que consistió principalmente en la atención de la población y el restablecimiento de las vías de comunicación y los servicios básicos para las comunidades; 2) La etapa de reconstrucción, que involucra el suministro de insumos, productos y la participación de constructoras en la creación de nueva infraestructura y vivienda; 3) La etapa de prevención, de la cual forma parte el Convenio que los integrantes de la cadena productiva firmamos hoy y entregaremos a la Presidencia de la República. LINEAS GENERALES DE ACCIÓN Ahora, es especialmente importante dar cuenta del cumplimiento de los compromisos asumidos por los integrantes de la cadena productiva de la industria de la construcción, para la superación de los daños ocasionados por los fenómenos naturales del año pasado. Al respecto, esta reunión, más allá de su propósito de informar sobre las acciones realizadas, expresa la confirmación de la capacidad que tenemos los mexicanos para sobreponernos a problemáticas como la que enfrentamos. El Consejo Nacional de Infraestructura, sin duda, ha permitido catalizar en forma importante los esfuerzos dirigidos a las tareas de reconstrucción. En este sentido, hay que resaltar el hecho de que contamos con un esquema institucional fortalecido que permite afrontar situaciones adversas con eficacia. 1) ATENCIÓN A LA EMERGENCIA En general, la participación y apoyo por parte de la cadena productiva de la construcción en la ayuda humanitaria a la población afectada, fue instrumentada en forma ágil y oportuna, lográndose la recolección y distribución de víveres y artículos de primera necesidad, como productos de línea blanca, entre los que se pueden mencionar refrigeradores, estufas, lavadoras y hornos de microondas. También se logró el reestablecimiento de servicios básicos de luz, agua y las vías de comunicación, con la reparación inmediata de líneas de transmisión y distribución, reparación de puentes y rehabilitación de las vías de comunicación, contando para esto con donaciones por parte de las empresas proveedoras, de productos para la construcción, además de donativos en dinero. Igualmente, la cadena productiva participó en la atención de la emergencia, proporcionando equipo pesado para trabajar en la rehabilitación y movimiento de escombros. 2) RECONSTRUCCIÓN Como parte de los trabajos de reconstrucción, la cadena productiva realizó diversas acciones en atención a los compromisos establecidos en el seno del Consejo, como garantizar el abasto de insumos y evitar la especulación en los precios. En este sentido, tanto la industria cementera, la industria acerera y la de productos para la construcción, cumplieron con el compromiso de mantener el abasto y los precios de los productos que sus empresas distribuyen, aparte de participar con acciones de donaciones de productos y apoyo técnico en los programas de reconstrucción. Por otra parte, el sector financiero participó activamente mediante los programas de financiamiento proporcionados a las empresas constructoras y proveedoras, a tasas aceptables y con flexibilidad en los trámites y requisitos, lo que favoreció que los trabajos de reconstrucción se realizaron de una forma más oportuna y eficiente. En cuanto al sector afianzador, éste se sumó a las tareas de reconstrucción, mediante el otorgamiento ágil y eficaz de las pólizas de fianzas, para garantizar las obligaciones de las obras, así como de la proveeduría de las empresas que participaron en la reconstrucción, otorgando más de 9,800 fianzas, con un monto de responsabilidad de más de 2,000 millones de pesos. El sector construcción participó activamente mediante la reparación, reconstrucción y construcción de las obras necesarias para la rehabilitación de las ciudades, además de capacitar a un porcentaje importante del personal que se requirió para las obras de reconstrucción, mediante la capacitación en aulas o directamente en los frentes de trabajo, logrando contar con mano de obra calificada en la reparación de caminos, viviendas y edificación en general. Como sector productivo, los aquí presentes ratificamos nuestro compromiso por seguir colaborando con las tareas de reconstrucción encabezadas por el Gobierno de la República, al cual le reconocemos liderazgo e invariable vocación de servicio hacia las necesidades del país y de toda su gente. Así, en materia de reconstrucción, seguiremos trabajando juntos para que se cumplan cada una de las metas fijadas. 3) PREVENCIÓN Es importante que tanto el gobierno en sus tres niveles, la iniciativa privada y la sociedad civil, capitalicemos nuestra experiencia colectiva y asumamos la responsabilidad de trabajar conjuntamente en un programa de prevención. Se requiere diseñar e implementar un modelo que nos permita estar mejor preparados para enfrentar fenómenos naturales y contingencias como los ocurridos el año pasado, que afectan a la economía, la infraestructura, el patrimonio y la vida diaria de los habitantes del país. Para los integrantes de la cadena productiva de la industria de la construcción, que mejor forma de refrendar nuestro compromiso que a través de un Grupo de Trabajo de Prevención y Atención de Desastres Naturales, que promueva la instrumentación de acciones preventivas y planificadas ante estos fenómenos. De otra parte, es importante señalar que el Colegio de Ingenieros Civiles de México ha identificado y valorado un conjunto de proyectos de infraestructura de prevención por un monto del orden de 60 mil millones de pesos, que corresponden a diversas zonas vulnerables de la República y pretenden evitar importantes costos sociales, así como mitigar los riesgos de la inversión productiva en dichas zonas, particularmente en la región sur-sureste del país. Además, el Colegio ha integrado un comité permanente para la Prevención de Desastres Naturales, que apoyará con ingenieros de reconocida experiencia al Grupo de Trabajo que hoy se integra, para atender temas como:
Así, como parte de las experiencias e iniciativa que han emanado del Consejo Nacional de Infraestructura, conformamos ahora la promoción del Grupo de Trabajo de Prevención y Atención de Desastres Naturales, el cual recupera el esquema de trabajo que se planteó con la afectación de la Riviera Maya, Cancún y Chiapas por el huracán Wilma, a partir de los acuerdos que generaron la sinergia entre los sectores público y privado que permitieron afrontar los problemas generados por dicho meteoro. Este grupo de trabajo congrega inicialmente a: El Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), invitado permanente del Consejo, representado por su Presidente, el Ingeniero Mario Luis Salazar Zúñiga; La Asociación de Compañías Afianzadoras de México (AFIANZA), representada por su Presidente, el Licenciado Jorge Rodríguez Elorduy; El Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), representado por su Presidente, el señor Gordon F. Viberg La Cámara Nacional de Manufacturas Eléctricas (CANAME), representada por su Presidente, el Ingeniero Salvador Padilla Rubfiar; La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA), representada por su Presidente, el Licenciado Cuauhtémoc Martínez García; La Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC), representada por su Presidente, el M.A. Miguel Ángel Reta Martínez; La Cámara Nacional del Cemento (CANACEM), representada por su Presidente Ejecutivo, el Licenciado Osmín Rendón Castillo; La Cámara Nacional de la Industria Maderera (CNIM), representada por su Presidente, el Licenciado Miguel Carpizo Mac Gregor; La Federación Mexicana del Colegio de Ingenieros Civiles (FEMCIC), representada por su Presidente, el Ingeniero Juan Villegas Arce; El Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México (CACM), representada por su Presidente, el Arquitecto Juan Lázaro Kaye López; Y la Asociación Mexicana de Asfalto (AMAAC), representada por su Presidente, el Ingeniero Fernando Pérez Holder; En el marco del Grupo de Trabajo de Prevención de Desastres, se ha planteado la necesidad de formalizar un Convenio de Colaboración que permita a los integrantes de la cadena productiva de la construcción vincularse de la mejor manera con las instituciones encargadas de coordinar las acciones conducentes en los casos necesarios. Con este instrumento, se busca también dar un carácter permanente a la colaboración, para superar los esquemas puramente reactivos ante los desastres naturales. EL CONSEJO NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA: UN MODELO EFICAZ Por último, queremos expresar en esta reunión la necesidad de institucionalizar el Consejo Nacional de Infraestructura, como un espacio permanente de interlocución, diálogo y consenso en un tema de vital importancia para nuestro desarrollo económico y la calidad de vida de los más de 100 millones de mexicanos. La confluencia de actores y sobre todo de voluntades en el Consejo, ha dotado de dinamismo necesario a las acciones en la materia, superando andamiajes burocráticos que muchas veces detienen la realización de las obras. Por ello, este mecanismo de participación y coadyuvancia social puede ser un elemento eficaz para la realización de los proyectos que impulsan la infraestructura del país. La institucionalización del Consejo Nacional de Infraestructura constituiría en sí mismo un avance del desarrollo democrático del país, en donde se fotalecen espacios de participación social en los asuntos fundamentales del interés público. Finalmente, asumamos que la consolidación de un modelo auténticamente democrático que se dilate en todos los ámbitos de la vida nacional, debe abrir estos espacios de corresponsabilidad social. El efecto de la democracia siempre debe ser sumar y no separar. En este sentido, queremos mencionar que en la actual etapa de transición institucional que vivimos en el país, la cadena de la industria de la construcción ha conferido la voz a la CMIC para que entre otras propuestas, se haya planteado la necesidad de institucionalizar este Consejo Nacional de Infraestructura y se establezcan esquemas equivalentes de confluencia de los esfuerzos públicos y privados en las diferentes entidades federativas. Los principales actores del proceso electoral que está por concluir, fueron especialmente receptivos a esta demanda, pues en ella se identifican con nitidez beneficios importantes para el país. Asimismo, queremos externar nuestro reconocimiento a la voluntad de la Oficina de Políticas Públicas de la Presidencia de la República para promover que estas reuniones del Consejo cuenten siempre con el más alto nivel de atención y de convocatoria por parte del Ejecutivo Federal. Por ello, queremos plantear a usted señor Presidente, la atenta solicitud de que las siguientes reuniones del Consejo sigan teniendo este mismo nivel de convocatoria, participación y continuidad en los trabajos, y se realicen precisamente aquí, en la Residencia Oficial de Los Pinos. Para un México cada vez más sólido, para un mejor futuro de nuestra gente, la fórmula es muy sencilla: sigamos trabajando juntos. Muchas gracias.
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