Fuente: El Economista/ Karol García

  • El proyecto aprobado por la Secretaría de Hacienda y el consejo de administración de la CFE tendrá un costo total de 2,400 millones de dólares para la instalación de 3,415 megawatts en seis centrales.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) lanzará en las próximas semanas tres licitaciones para nuevas plantas de generación en el país, mismas que forman parte de un proyecto aprobado por la Secretaría de Hacienda y el consejo de administración que tendrá un costo total de 2,400 millones de dólares para la instalación de 3,415 megawatts en seis centrales.

La primera de estas plantas será un ciclo combinado de 860 megawatts en Salamanca, Guanajuato; además, se construirá otra central de la misma tecnología en San Luis Potosí, de 860 megawatts, y la tercera licitación será para un sistema aislado de generación mediante diésel en Baja California Sur, con una capacidad de 43 megawatts.

Además, se lleva a cabo el análisis para diseñar las licitaciones de una ciclo combinado en el centro del país, probablemente en Lerdo, Estado de México, con una capacidad de 642 megawatts, además de otra licitación para una central de ciclo combinado de 500 megawatts en San Luis Río Colorado, Guanajuato.

La última de estas plantas será la ampliación de la central en Yucatán, Mérida IV, que mediante un ciclo combinado de 500 megawatts buscará resolver las problemáticas de suministro en la entidad, siempre y cuando exista disponibilidad de gas natural, para lo cual la estatal se comprometió a que en los próximos 12 meses se amplíen las necesidades que se elevan hasta 310 millones de pies cúbicos diarios en la región, ya sea con la ampliación del gasoducto de Engie, Mayakan, o negociaciones con Pemex y el Cenagas para llevar gas condensado.

En conferencia de prensa, directivos de la estatal encabezados por el director general, Manuel Bartlett, detallaron que faltan dos negociaciones de los gasoductos por cuyos contratos se planteó un emplazamiento a arbitrajes internacionales: los de TC Energy (antes TransCanadá), que son Tuxpan-Tula y Tula-Villa de Reyes, en los que se define si se homologará la tarifa de transporte con el resto de la capacidad de la empresa en todo el país.