Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

El Programa Integral de Certificación de la Ejecución de Obra Pública busca homologar los criterios de control técnico y documental en dicha actividad a partir de los aspectos legal, administrativo, económico, financiero y técnico.

En la actualidad hay una exigencia de contar con personal altamente calificado e idealmente certificado por alguna instancia de carácter oficial. Por tal motivo la Dirección de Capacitación de la CMIC busca de manera permanente esquemas y propuestas que permitan brindar a las empresas afiliadas opciones atractivas para mejorar la competitividad en su participación en proyectos, de carácter tanto público como privado.

Una de esas estrategias fue acreditar a la CMIC como entidad de certificación y evaluación de competencias laborales ante el Consejo de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer), el cual coordina y promueve el Sistema Nacional de Competencias para que México cuente con empresarios, trabajadores, docentes, estudiantes y servidores públicos más aptos. Hoy, la CMIC cuenta con más de 40 estándares de competencia que están a disposición de las personas y empresas a través de sus 44 delegaciones en el territorio nacional.

Las competencias laborales consisten en conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes individuales para desarrollar una actividad laboral. Los beneficios de la certificación de competencias laborales son, para las personas:

  • Documento reconocido por la autoridad educativa del país y por las empresas de los sectores productivos, que respalda las competencias y tiene alcance nacional.
  • Incremento de la superación personal, motivación y desempeño en el trabajo.
  • Reconocimiento público por el trabajo realizado.
  • Afianzamiento del desempeño y utilidad del colaborador dentro de la empresa.
  • Posibilidad de obtener incrementos salariales y promociones (dependiendo de cada sector).
  • Movilidad laboral en todo el país.

Para aquellos empresarios que contratan a personas certificadas o apoyan a sus colaboradores para certificarse, los beneficios son:

  • Plantilla con trabajadores evaluados en el desempeño del trabajo que realizan.
  • Garantía de que sus colaboradores saben hacer su trabajo.
  • Facilidad en el proceso de contratación.
  • Colaboradores que cumplen con los requerimientos de la empresa y del mercado.
  • Disminución de índices de accidentes al contar con trabajadores capacitados y certificados.

En este contexto nació el Programa Integral de Certificación de la Ejecución de Obra Pública, cuyo objetivo es homologar los criterios de control técnico y documental en dicha actividad a partir de los aspectos legal, administrativo, económico, financiero y técnico, para la conformación del expediente técnico o libro
blanco.

Certificación integral para lograr obras con calidad, eficiencia y eficacia

Durante los primeros meses de 2019, la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados llevó a cabo el primer foro nacional de consulta sobre la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas; entre las consideraciones finales podemos resaltar las siguientes (Cámara de Diputados, 2019).

En primer lugar, la necesidad de revisar el método de evaluación de propuestas de forma que se evite la discrecionalidad en la adjudicación de contratos y se promueva la competencia leal y equitativa entre las empresas.

Asimismo, la necesidad de fortalecer la transparencia en la ejecución de las obras de modo que se pueda evaluar antes, durante y después el cumplimiento de las empresas, vigilando y evitando en todo momento posibles casos de sobrecostos y ampliación de plazos, al igual que el cumplimiento en el avance de trabajos.

Se advierte también la importancia de analizar las leyes relacionadas con la contratación de obras públicas, tales como la de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, ya que de ésta también dependen los tiempos con que cuentan las dependencias para la expedición de recursos. Se mencionó que este factor en algunos casos es causal de licitaciones precipitadas y carentes de proyectos completos, a la vez que afecta los estudios y el cumplimiento de normativas.

Cabe mencionar también las circunstancias siguientes:

  • La ley de obra pública no considera un grado de estudios o preparación para sus tres actores principales (residente, superintendente y supervisor).
  • Los nuevos funcionarios que llegan a ocupar puestos relacionados con la obra pública, y los supervisores y contratistas no conocen el manejo de la bitácora electrónica.
  • La industria de la construcción cuenta con más operadores de software que analistas de precios unitarios.
  • Los servidores públicos y empresas no saben atender auditorías de obra pública.
  • Los funcionarios que administran recursos municipales no tienen los conocimientos suficientes para realizar su labor.
  • Hoy en día la obra pública enfrenta grandes retos, ya que se pretende hacer más con menos. El gobierno federal ha decidido incluso entregar los recursos directamente a los ciudadanos, con la supervisión directa de las autoridades municipales, estatales y federales.

De los retos surgen nuevas responsabilidades y al mismo tiempo grandes oportunidades. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, conociendo lo expuesto y pensando en la preparación integral de los profesionales de la industria, cuenta con certificaciones avaladas por el Conocer y la Secretaría de Educación Pública que pueden ayudar a resolver la problemática actual en temas de obra pública y privada.

Vistas de forma integral, las certificaciones incluyen los siguientes estándares de competencia:

  • EC0192 Supervisión de obra en infraestructura carretera
  • EC0219 Análisis de precios unitarios
  • EC0625 Administración de obra pública municipal
  • EC0822 Coordinación de la ejecución de la obra pública (superintendente)
  • EC0823 Gestión de la residencia de obra pública
  • EC0825 Supervisión de la ejecución de los trabajos de obra pública

Quienes se certifican en estos estándares son profesionistas capacitados, con experiencia, habilidades y conocimientos, que pueden realizar adecuadamente su trabajo y contribuyen al mejor desarrollo del país. Las etapas del proceso son cuatro: diagnóstico, capacitación, evaluación y certificación.

El Programa Integral de Certificación de la Ejecución de Obra Pública se desarrolla de manera modular y no es seriado, por lo que el interesado podrá certificarse sólo en los estándares de su interés. En la tabla 1 se muestra el temario del programa, que está dirigido a residentes de obra, superintendentes de obra, supervisores de obra, funcionarios públicos y a todas aquellas personas relacionadas con la ejecución de la obra pública o interesadas en ella.

Para mayores informes sobre fechas y costos del programa integral, puede acudir a la delegación CMIC de su localidad, escribir al correo electrónico angel.cruz@icic-oc.org o bien llamar al 55 5424 7400 extensión 7622.

Imágenes proporcionadas por el ICIC.

Este artículo fue elaborado con la colaboración de Iván Antonio Pérez Salinas, presidente del Colegio Nacional de Ingenieros Constructores, A. C.

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 641 Octubre 2019