Fuente: Reforma/ Nallely Hernández

De concretarse el proyecto de Fibra de Vivienda (Fibravit), que propone la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción de la Ciudad de México, se podría arrancar con un inventario de hasta 10 mil unidades.

Así lo adelantó Armando Díaz Infante, presidente de la CMIC capitalina, cuyo proyecto formulado en colaboración con la Academia de Ingeniería está en etapa de propuesta a los organismos de vivienda del País.

“Nosotros creemos que con 10 mil viviendas puede nacer Fibravit, cubrir los gastos de colocación en Bolsa y todo esto, pero (podría) llegar a tener un parque inmobiliario de más de 200 mil viviendas en todo el País”, detalló.

El representante de los constructores comentó que esta propuesta surge por el potencial de mercado entre los trabajadores informales, que de acuerdo con datos del Inegi, se ubica en cerca de 30 millones de personas en todo el territorio.

La propuesta para Fibravit, como sería denominada, es un esquema en que los inversionistas aportarían recursos para comprar o construir viviendas, las cuales serían rentadas por montos de entre 3 mil 700 y 5 mil pesos por mes.

Después de 24 meses continuos de pagos puntuales, los habitantes tendrían la oportunidad de cambiarse a un esquema de financiamiento en el que, después de un periodo de 23 años más, se les da la oportunidad de convertirse en dueños de un inmueble de la Fibra.

Díaz Infante explicó que para echar a andar este esquema buscan la colaboración de la Sociedad Hipotecaria Federal, de la Comisión Nacional de Vivienda, Afores, así como inversionistas institucionales.

Segmento con potencial

La propuesta de Fibravit es aprovechar a los 30 millones de informales que hay en el País para dotarlos de casa, primero vía renta y luego con posibilidad de venta.