18 de septiembre de 2008
Qué tal, muy buenas tardes, amigas y amigos.
Señor ingeniero Humberto Armenta González, Presidente Nacional de la Cámara Mexicana
de la Industria de la Construcción.
Ingeniero Bernardo Quintana Isaac, Presidente del Grupo Ingenieros Civiles Asociados,
ICA.
Ingeniero Jaime Chico Pardo, Presidente de Impulsora del Desarrollo y del Empleo de
América Latina.
Licenciado Carlos Hank González, Presidente de Alcance Total.
Señor Armando Paredes Arroyo, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Ingeniero Claudio X. González Laporte, Presidente del Consejo Mexicano de Hombres de
Negocios.
Ingeniero Jorge Videgaray Verdad, Presidente del Consejo Consultivo de la Cámara.
Señoras y señores empresarios y constructores de todo el país, amigas y amigos:
Es mi convicción de que la infraestructura es indispensable para promover el
desarrollo sustentable del país. Desarrollo en todas sus dimensiones: su dimensión
económica, pero también su dimensión social y humana.
Sólo con mayor infraestructura podremos aprovechar las ventajas que ofrece la
economía global, nuestra posición geográfica; vincular a nuestra industria con los
mercados nacionales e internacionales y, sobre todo, brindar a más mexicanos servicios
públicos que les ayuden a vivir mejor.
Para lograrlo, es fundamental que los sectores público y privado compartamos esfuerzos
y recursos para el desarrollo de la infraestructura que requiere el país. Y por ello, es
que he aceptado con mucho gusto acompañarles en esta reunión de la Cámara Mexicana de
la Industria de la Construcción y repasar rápidamente las cosas que hemos hecho y las
que tenemos que hacer juntos para transformar a nuestro país.
Sepan ustedes que la visión del Gobierno es transformar a México en una verdadera
plataforma logística de inversión y comercio para la economía global.
Un enlace multinacional y multicontinental que aproveche nuestra destacada posición
geográfica. Y para ello, necesitamos detonar la infraestructura del país y elevar la
competitividad de nuestra economía a través de esa infraestructura.
Por eso concuerdo con lo señalado por el ingeniero Armenta respecto a la importancia
de fomentar el desarrollo de la construcción nacional.
El Gobierno Federal reconoce la importancia de contar con una regulación adecuada y
eficiente que promueva la inversión privada en el desarrollo de infraestructura.
También sabemos que es indispensable impulsar la participación de las empresas
constructoras en el desarrollo de la infraestructura nacional, al igual que lo han hecho
otros países en su momento.
Por ello, estamos trabajando, amigas y amigos, en muy diversos frentes.
Primero. Estamos proponiendo, por primera vez, erogaciones multianuales para
proyectos de infraestructura en el Presupuesto de Egresos del próximo año.
Esto nos va a garantizar la existencia de financiamiento para planear mejor las obras,
para terminarlas y, estoy seguro también, para reducir su costo; porque la certidumbre
que da el presupuesto multianual permitirá acelerar la construcción de proyectos de
infraestructura.
Segundo. Como ya se mencionó aquí, desde el inicio de mi Gobierno he estado
bien consciente de la necesidad de fomentar, por un lado, la competitividad, así sea
competitividad internacional, para generar eficiencias a los recursos públicos; pero
también las condiciones de desventaja en la que muchos empresarios, particularmente
pequeños y medianos constructores, tienen a la hora de participar en los concursos y
licitaciones públicas.
Por esa razón hemos puesto en marcha el Programa Especial de Garantías para Pequeñas
y Medianas Empresas Constructoras, porque queremos igualar la capacidad financiera que
permita, verdaderamente, darle oportunidad a las empresas nacionales.
El programa tiene como fin ayudar a las empresas mexicanas en la obtención de
garantías, que les permitan aportar el capital requerido en las licitaciones de proyectos
de infraestructura a nivel federal, estatal y municipal.
Con este programa vamos a apoyar a las pequeñas y medianas constructoras mexicanas
para que puedan competir en mejores condiciones con empresas de mayor tamaño, así como
con sus similares de otros países.
Hemos identificado más de 40 proyectos en el sector carretero e hidráulico que, por
su tamaño, constituyen un mercado potencial para las empresas beneficiarias de este
programa. Estimamos que el monto de inversión, tan sólo en esos 40 proyectos, alcance
los 32 mil millones de pesos.
Tercero. Estamos trabajando para mejorar la regulación existente.
Vamos a crear dentro de la Secretaría de la Función Pública, la Unidad de Auditoría de
Obra Pública. Esta unidad se encargará de desarrollar las labores de supervisión,
auditoría y control de infraestructura con el objetivo de tener un seguimiento mucho más
especializado y mucho más facilitador, y promover así la calidad de la infraestructura.
También agradezco mucho la propuesta del Presidente de la Cámara Mexicana de la
Industria de la Construcción para elaborar un padrón de contratistas.
Yo estoy convencido de la conveniencia de contar con un mecanismo, habrá que
diseñarlo, que nos permita registrar el historial de cumplimiento de las empresas; que
nos permita saber quién es quién en la industria de la construcción; que nos permita
saber su capacidad técnica, financiera, su propia experiencia, las prácticas de
responsabilidad social, de cuidado al medio ambiente, en fin, todos los datos relevantes
que deben tomarse en cuenta, precisamente, en la toma de decisiones públicas.
Así que con mucho gusto vamos a revisar esta alternativa del padrón de contratistas
de obra pública, a fin de proceder con las dependencias ejecutoras de obra pública, a
analizar su viabilidad.
Aunado a estas acciones, seguimos impulsando la infraestructura a lo largo y a lo ancho
del país. Esta es la mejor forma de impulsar el desarrollo de México y apoyar al sector
constructor nacional.
Ciertamente, aquí mismo, pocos días antes de tomar posesión como Presidente de la
República, me comprometí con ustedes, y más que con ustedes con el país, a hacer de
éste el sexenio de la infraestructura, y estamos plenamente comprometidos en ese
propósito.
Por eso pusimos en marcha el Programa Nacional de Infraestructura, con el cual vamos a
pasar de 3.2 por ciento del PIB, que en promedio se había invertido en los años previos
a mi Administración, a probablemente el cinco o el 5.5 por ciento del Producto Interno
Bruto en infraestructura nacional.
Y de aprobarse reformas tan importantes, como la reforma para fortalecer a PEMEX,
probablemente lleguemos a invertir en infraestructura en el país cifras cercanas al 6.5
por ciento del Producto Interno Bruto anual en México.
Me gusta además utilizar esta comparación. Quizá uno de los proyectos más vistosos
en América Latina en infraestructura será la ampliación del Canal de Panamá, que
costará más o menos cinco mil millones de dólares a lo largo de los próximos años, de
este año, inclusive.
Lo que contempla el Programa Nacional de Infraestructura, amigas y amigos, como ustedes
saben, es una inversión de más de cinco mil millones de dólares no sólo en los
próximos años, cada año durante los próximos años, aquí en México.
Y no sólo eso, el aporte presupuestal que el Gobierno Federal ha dedicado a
infraestructura, sino, sobre todo, la concurrencia de inversión privada para desarrollar
el programa nacional.
Por eso también creamos el Fondo Nacional de Infraestructura, mediante el cual vamos a
canalizar, probablemente una cifra cercana a los 270 mil millones de pesos, adicionales a
lo que está presupuestado como gasto del Gobierno Federal para los próximos cinco años,
para construir proyectos de infraestructura que el país requiere.
Ya se licitó y colocó muy bien el primer paquete carretero del Fondo de
Infraestructura.
Se anunció y está en curso la licitación del segundo, y esta mañana publicamos en
el Diario Oficial de la Federación la licitación del tercer paquete de infraestructura
en carreteras y proyectos muy valiosos en el noreste del país.
Estos resultados, amigas y amigos, comienzan a estar a la vista de los mexicanos, y
déjenme decirles además que estas proyecciones de inversión en infraestructura
contemplan inversión carretera, portuaria, aeroportuaria, de telecomunicaciones, pero no
consideran, incluso, la inversión en infraestructura, en turismo, ni tampoco contemplan
el rubro de inversión en vivienda, que por razones metodológicas fueron caracterizadas
de otra manera.
De forma tal, que el impulso que estamos dando desde el Gobierno a la industria de la
construcción en el país es notablemente significativo.
Para ver cómo vamos, este año de 2008, aún a pesar del entorno de estancamiento, o
para algunos francamente recesivo que se vive en la economía internacional y,
particularmente, nuestro vecino de Estados Unidos, estamos, precisamente, con la mira
puesta en alcanzar más de 500 mil millones de pesos de inversión impulsada este año en
el país, en infraestructura, y ya entre enero y agosto hemos alcanzado una inversión
público-privada de casi 300 mil millones de pesos, 20 por ciento más de lo alcanzado en
el año 2007.
Esto ha permitido que se multipliquen proyectos de infraestructura, por ejemplo, el
transporte, como el ferrocarril suburbano del Valle de México, que ya está en
funcionamiento en su primera etapa.
Las carreteras, la carretera Mazatlán-Durango, por ejemplo, u otros tramos de la
México-Tuxpan o el inicio de la carretera, también, de la licitación de
Oaxaca-Huatulco, o el impulso de muchas obras carreteras que se están dando en todo el
país.
Estamos impulsando también y, básicamente, con inversión privada proyectos tan
importantes como el Aeropuerto de Puerto Peñasco, en el Mar de Cortés, o el nuevo
Aeropuerto en la Riviera Maya, por mencionar algunos entre muchos.
En segundo lugar. Estamos impulsando el desarrollo de puertos marítimos: ampliando el
Puerto de Lázaro Cárdenas, el Puerto de Manzanillo y facilitando ahí, además, el
establecimiento de una segunda regasificadora en el Océano Pacífico. La primera ya fue
establecida en Baja California, con una inversión de más de un billón de dólares.
Estamos ampliando también y modernizando Puerto Vallarta, Guaymas y Veracruz, en una
obra de infraestructura portuaria en el puerto de mayor tradición en México, que tendrá
una superficie, incluso superior a las dimensiones del puerto actual, además de las obras
de infraestructura asociadas a este proyecto.
En días recientes, como ustedes probablemente saben, lanzamos la convocatoria para
participar en una licitación integral del Proyecto Multimodal Punta Colonet, que será el
más relevante en materia portuaria en la presente Administración.
Una inversión estimada, amigas y amigos, de 50 mil millones de pesos en Colonet, y que
una vez terminado nos permitirá duplicar la capacidad de manejo de carga de contenedores
a nivel nacional e internacional.
Se estima que Colonet solo podrá manejar más carga de contenedores que todos los
puertos mexicanos juntos, actualmente existentes.
En tercer lugar. Estamos trabajando fuerte en materia de electricidad y construcción
de obras hidráulicas. Este año entró en operación la Presa de El Cajón, en Nayarit.
También iniciamos la Presa de La Yesca, en los límites de Jalisco y Nayarit, de
dimensiones semejantes a las de El Cajón.
Pusimos en marcha la Planta de Ciclo Combinado de Tamazunchale, que al igual que la
Presa de El Cajón, en su tipo, es de las plantas más grandes del mundo, desde luego las
más grandes en América Latina.
Iniciamos muy recientemente las obras para construir el Túnel Emisor Oriente de la
Ciudad de México, con una inversión de 13 mil millones de pesos; la obra más importante
en la capital, en materia hidráulica en los últimos 30 años, probablemente una obra tan
importante, lo será en su dimensión y naturaleza, como lo fue el drenaje profundo en los
70, y que implicará, verdaderamente, hacer prácticamente una carretera a varias decenas
de metros abajo de la tierra, casi como de México a Pachuca.
Desde luego, estamos haciendo otras presas para rehabilitar los sistemas hidráulicos y
dotar de agua potable. Por ejemplo, mañana estaré en San Luis Potosí para arrancar la
Presa de El Realito y el próximo mes en Guanajuato para la Presa El Zapotillo.
Y trabajamos aceleradamente para el sistema de tratamiento de residuales de toda el
Área Metropolitana de Guadalajara y, lo mismo, en el Área Metropolitana del Valle de
México.
Tenemos la Presa Santa María, en Sinaloa, y un sistema hidráulico completo para
abastecer agua a varias ciudades del país, como, por ejemplo, el sistema que abasteció a
Hermosillo con parte del agua que tenía de déficit; o bien, el Acueducto II, en
Querétaro, o el Proyecto Integral de Rescate de la Bahía de Acapulco, que implica
rehabilitar todo el sistema de tratamiento y dotar de agua potable a cientos o quizás
decenas de miles de viviendas en ese puerto, que carecen de suministro eficiente.
En fin, amigas y amigos, son algunos ejemplos que a mí me entusiasman, además, y que
hablan del gran esfuerzo que estamos haciendo para impulsar en México todo lo que
signifique infraestructura; porque sé que eso significa, precisamente, bienestar para la
gente, significa calidad de vida para los mexicanos, significa también impulso a la
economía.
En materia carretera, por ejemplo, no sólo son las nuevas carreteras que estamos
impulsando, no sólo es el Arco Norte, o la carretera México-Tuxpan, o el libramiento de
Perote o el nuevo libramiento de Jalapa, que estamos haciendo, grandes y pequeños, o el
libramiento de Tecpan de Galeana o el de Morelia, que se iniciará también, en fin, en
todo el país.
Es también las obras que estamos planeando para fortalecer la infraestructura
ferroviaria, y un rubro muy importante, que lo saben los constructores, que es lo que el
Gobierno Federal, a través de Comunicaciones y Transportes y de CAPUFE, está invirtiendo
en mantenimiento de carreteras federales, que estaba muy rezagado, por decirlo de alguna
manera.
Estamos invirtiendo, tan sólo SCT directamente más de 10 mil millones de pesos al
año en mantenimiento, más lo que aporta Caminos y Puentes, probablemente una cifra, la
cuarta parte de ese monto, pero que estamos dando un mantenimiento a las carreteras
federales por primera vez en muchos años en el 92 por ciento de la red federal, sin
contar otros tramos que estamos modernizando.
Y ustedes saben lo que eso implica en el dinamismo de la actividad económica local y
también del sector constructor. Ojalá que un ritmo si no igual, por lo menos con un
acompasamiento cercano pueda darse en el mantenimiento de la red de carreteras locales,
porque de otra manera no vamos a generar la enorme sinergia de competitividad que puede
provocar el mantenimiento del sistema carretero.
Por lo pronto, y esto puedo asegurárselos, amigas y amigos, el Gobierno Federal está
haciendo su parte. El Gobierno Federal está haciendo su parte para elevar la
competitividad de la economía del país a través de la inversión en infraestructura.
Está haciendo su parte impulsando las reformas que permitan, precisamente, incrementar
la inversión especializada, la inversión nacional, la inversión global en la
infraestructura, que el país necesita, desde carreteras o telecomunicaciones, hasta el
ramo energético.
El Gobierno Federal está haciendo su parte para que en un entorno recesivo de la
economía mundial, sean los motores propios del crecimiento, entre otros, los de
infraestructura, que sigan manteniendo tasas positivas de crecimiento y empleo en la
economía formal del país.
Amigas y amigos:
Estoy seguro de que sí es posible transformar a México en el país que queremos; que
sí es posible resolver nuestros problemas por muy graves que éstos sean.
Que sí es posible superar nuestros rezagos y vencer los retos que se nos presenten
como Nación.
Sé que México cuenta con el trabajo entusiasta de todos los integrantes de la Cámara
Mexicana de la Industria de la Construcción para seguir invirtiendo en infraestructura,
para seguir confiando en México, para seguir construyendo un México más fuerte, un
México más unido, un México mejor comunicado, en donde todos los mexicanos,
verdaderamente, podamos vivir mejor.
Enhorabuena para la Cámara de la Industria de la Construcción y verdaderamente
hagamos de estos años, los años de la infraestructura que cambiaron el rostro del país.
Muchísimas gracias.