La presente
Administración se propuso financiar para el año 2006 la adquisición de 750 mil
viviendas. Si bien es probable que no se alcance puntualmente esa meta por la caída en
los programas de FONHAPO, resulta innegable el gran avance que ha tenido la construcción
y el financiamiento de vivienda en estos años. Lo que procede ahora es hacer una
reflexión sobre lo logrado y lo que falta por hacer.
En la pasada Reunión Nacional de
Vivienda 2005 de la CMIC, se propuso una meta de un millón de viviendas para el año
2012. ¿Es razonable?, ¿que tenemos que hacer para lograrla?.
Demanda esperada de vivienda. Por lo que
respecta a la demanda, en el año actual contamos con alrededor de 103.2 millones de
habitantes, que para el 2010 serán 108.2 millones. O sea un incremento de un millón de
habitantes por año, lo que daría una demanda de solo 500 mil viviendas al año si todos
forman familia. Sin embargo, el dato relevante es el número de uniones de la población
entre 20 y 64 años, más los divorcios, menos las viviendas de los padres que mueren y
ocupan los hijos, mas la necesidad de vivienda de solteros y mas el reemplazo de las
viviendas obsoletas. El resultado es una necesidad de 989 mil viviendas en el 2010, que de
seguro alcanzará el millón de viviendas en el 2012.
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2005 |
2010 |
Población total |
103,185,333 |
108,189,163 |
Población de 20 a 64 años |
54,127,210 |
58,819,548 |
Uniones |
830,862 |
902,890 |
Separaciones |
52,258 |
56,780 |
Viviendas que se desocupan |
106,904 |
128,828 |
Necesidad de Viv. de solteros |
60,193 |
64,429 |
Reemplazo |
80,608 |
93,706 |
NECESIDAD DE VIVIENDA |
917,017 |
988,976 |
De manera que la meta propuesta es viable
desde esta perspectiva, pero esa cifra incluye la vivienda rural y en pequeñas ciudades,
en donde no se construyen conjuntos habitacionales. Por consiguiente, la necesidad de
vivienda en las ciudades con más de 100 mil habitantes fluctuará alrededor de las 600
mil unidades, y con un crecimiento anual aproximado de 3%, alcanzará las 700 mil
viviendas para el 2012, quedando un remanente de 300 mil viviendas por atender en la zona
rural y pequeñas ciudades.
Adicionalmente, 50% de las familias tiene
un ingreso mensual inferior a 4 salarios mínimos, por lo que solo pueden pagar Vivienda
Económica de INFONAVIT o del PROSAVI-VIVAH. Por consiguiente, para una meta de un millón
de viviendas se deberá implementar, no un programa, sino una verdadera Política de
Estado, que permita atender a las familias de menores ingresos en ciudades pequeñas y en
el campo, en especial las de no asalariados. Para ello, se requerirá resolver los
problemas estructurales que afectan al sector en varios de los insumos que utiliza, como
suelo, agua, electricidad y permisos.
Determinantes de la expansión de la
construcción de vivienda. En primer lugar, es necesario reconocer que el crecimiento de
la producción de vivienda en la presente Administración, se debe primordialmente a una
notable expansión en el financiamiento, tanto en el caso de los organismos de vivienda,
excepto en FONHAPO, como en el de la banca y SOFOLES. Pero la expansión no se da por
mejoras regulatorias o una mayor disponibilidad de insumos a mejores precios.
Política de suelo.
Problemas. En primer lugar es
incongruente la Ley Agraria que le otorga a la Asamblea Ejidal la facultad de definir la
ubicación del centro de población y las tierras comunales, así como la manera como se
conforma y vende por áreas el ejido, con Artículo 115 de la Constitución, que le
otorga al municipio la facultad de determinar el plan de desarrollo urbano.
En segundo lugar, se favorece la
especulación con las tierras ejidales con vocación urbana, ya que las tierras agrícolas
prácticamente no pagan impuesto predial y la primera venta está exenta del ISR.
Finalmente, el proceso para otorgar a los
ejidatarios la propiedad privada de sus tierras es sumamente tortuoso.
Soluciones. Para evitar la especulación
de los terrenos baldíos dentro y alrededor de las ciudades, el impuesto predial debe
reflejar, en forma permanente, el aumento en el valor de los terrenos por el crecimiento
de la ciudad y las mejoras en la infraestructura de la zona.
Al respecto, en Francia el valor
catastral lo determina el dueño del terreno, pero tiene la obligación de venderlo a
cualquiera que le ofrezca comprar la propiedad a ese precio. En Estados Unidos los valores
catastrales se establecen conforme a los precios de las ventas mas recientes.
¿Cómo lograr que el impuesto predial
sea una fuente verdadera de recaudación, que le proporcione al municipio los recursos
para invertir en infraestructura urbana y para que induzca la venta de los terrenos
baldíos?. Solo si el Gobierno Federal condiciona la entrega de participaciones en
impuestos federales, a que los municipios cobren adecuadamente el predial y el agua: el
municipio debe ser sujeto de obligaciones para recibir recursos federales.
En especial, se necesita que los
municipios establezcan un impuesto predial alto sobre los terrenos urbanos baldíos y que
aumente en forma progresiva. Una adecuada recaudación con base en el impuesto predial,
también permitiría a los municipios dejar de depender del ISAI, que frena la rotación
del mercado inmobiliario.
Agua.
Problemas. La problemática es sumamente
grave. En primer lugar, los municipios no cobran el agua de manera que la tarifa refleje
la escasez del líquido. En muchos casos se cobra una cuota fija por casa, en otros
simplemente no se cobra. En ocasiones, no cobrar agua y predial es una medida que utilizan
los presidentes municipales de un partido político, para que los habitantes mas pobres
voten a su favor, inducidos por el temor de que si entra alguien de otro partido les cobre
su adeudo.
En segundo lugar, son pocos los
municipios que proporcionan agua potable al constructor. Este debe, por tanto, adquirir
derechos de agua a agricultores que cuenten con pozos que no utilizan, en un mercado que
no está regulado ni es transparente. El problema se agrava, porque la capacidad de
extracción de los pozos existentes refleja las condiciones de perforación de hace 20, 40
o más años. Por lo tanto, puede haber mucha más agua a mayores profundidades, que no
considera la Comisión Nacional del Agua, encareciendo los derechos existentes.
Soluciones. En primer lugar, sería
conveniente que se constituyera un mercado formal de derechos de agua, para tener un
conocimiento preciso por ciudad, de la escasez y del costo de comprar agua en bloque.
Sin embargo, para solucionar el problema
de fondo, se requiere un cambio en la Constitución, para que pueda licitarse la
explotación de mantos acuíferos a empresas privadas y el ganador pueda transportar el
agua y venderla (actualmente las empresas privadas pueden transportar agua con pipas, pero
no por tubería).
Energía eléctrica.
Se presentan faltantes importantes en el
área que atiende la Compañía de Luz y Fuerza del Centro; pero esto es un reflejo de un
problema mucho mas hondo de legislación inadecuada para todo el sector energético y de
falta de voluntad política de los legisladores. Como en el caso del agua, se requiere
cambiar la Constitución, para que las empresas privadas puedan generar, transportar y
vender energía eléctrica.
Regulación urbana.
Se caracteriza por su discrecionalidad,
alto costo y falta de congruencia con las necesidades de vivienda. En los planes de
desarrollo urbano, destaca la baja densidad que se asigna a los predios. En consecuencia,
el constructor se ve obligado a solicitar un incremento, a cambio de retribuir la
discrecionalidad.
La solución al problema es legislar que
en los programas de desarrollo urbano, la densidad de todos los predios, debe ser la
requerida para que los constructores puedan desarrollar vivienda económica de INFONAVIT o
del PROSAVI y solo se requiera solicitud para bajar la densidad.
Infraestructura urbana.
Se requiere que el municipio cuente con
mayores recursos, mismos que le proporcionaría un predial más alto. Pero también se
requiere mejor coordinación entre la construcción de carreteras y acueductos, por la
federación, los estados y los municipios. Cuando mejor funcionó la planeación urbana y
más creció la infraestructura de carreteras, presas y acueductos, fue en la época en
que dichas funciones estaban concentradas en la SAHOP. Tal vez convendría reconformar una
Secretaría de Asentamientos Humanos, Recursos Hidráulicos y Obras Públicas, de nueva
cuenta.
Otro aspecto importante es que BANOBRAS
detone mediante garantías sobre créditos bancarios o sobre emisiones de deuda, el
mercado de bonos municipales. En Estados Unidos ha sido un instrumento fundamental para la
construcción de infraestructura urbana, con una antigüedad de 150 años.
Financiamiento.
Para la vivienda de no asalariados
pobres. Destaca en primer lugar el rezago que tienen los programas de FONHAPO, en donde la
meta para este año era de 52 mil viviendas y al primer semestre se habían
individualizado 5,337 viviendas de VIVAH Y PROSAVI. Es evidente que se requiere un
replanteamiento de dichos programas, porque la demanda de las familias de no asalariados
para este tipo de vivienda, supera 200 mil créditos.
La próxima Administración deberá
destinar muchos mas recursos al subsidio al frente. Esto puede parecer cuesta arriba, se
requiere un monto aproximado de 10 a 12 mil millones de pesos, para evitar los
asentamientos irregulares y lograr que todos los mexicanos puedan acceder a una vivienda
digna. Sin embargo, un programa de 700 mil viviendas nuevas con un precio promedio de 250
mil pesos por vivienda tendría un valor de 175 mil millones de pesos. Entre IVA, ISR,
ISAI y derechos, una vivienda nueva genera al fisco ingresos equivalentes a 18% de su
valor. De manera que los tres niveles de gobierno tendrían ingresos por 31,500 millones
de pesos, más el ISAI e ISR de la compraventa de viviendas usadas. Por tanto, es factible
obtener de la propia vivienda los recursos para el subsidio al frente.
Perspectiva de tasas de interés. Las
expectativas son favorables, porque se desinfló la burbuja inflacionaria del segundo
semestre del 2004, las expectativas de inflación han venido disminuyendo, así como el
riesgo país. Además en Estados Unidos, las tasas de largo plazo se han mantenido
estables. Cabe señalar que el triunfo de un candidato que provoque temor a
los ahorradores, sí puede tener un efecto significativo en las tasas de interés o el
tipo de cambio, como sucedió en Brasil con las elecciones que ganó Lula da Silva.
Pero en el medio plazo, lo más
importante será detonar un sólido mercado secundario de hipotecas, en donde puedan
encontrar financiamiento las SOFOLES fuera de la SHF (cuya garantía soberana concluirá
en el 2012). También dicho mercado será atractivo para los bancos, que vienen
fondeando los créditos hipotecarios con depósitos de corto plazo. Con la
bursatilización se logran economías de escala y una integración del mercado hipotecario
con el de capitales, que redunda en menores tasas de interés y mayor competencia entre
intermediarios. Además, se puede lograr un importante ahorro de capital y el riesgo de
crédito se puede compartir con instituciones garantes de hipotecas y de emisiones.

Nubarrones en el ambiente. El principal
problema que se aprecia en para la próxima Administración, es la pérdida de
competitividad que en forma acelerada está sufriendo el sector manufacturero de la
economía mexicana. En el segundo trimestre del año la producción manufacturera ajustada
por estacionalidad creció solo 0.2% respecto a igual periodo del año anterior. En julio
disminuyó 0.7%. La pérdida en participación en las importaciones de manufacturas de
Estados Unidos y Canadá no es solo respecto a China y otros países asiáticos
(notablemente la India), sino también a los países de Europa del Este.

El problema se vislumbra grave, debido a
que ocurre en un marco de estabilidad económica, expansión de la economía de Estados
Unidos, expansión del crédito bancario a los individuos (que entonces pueden adquirir
bienes durables), tasas de interés a la baja, etc.
Si las manufacturas no crecen, tampoco lo
hará el empleo y los salarios. Se puede argüir que el empleo se está generando en los
servicios y en la construcción, pero el empleo en dichas actividades tiene una menor
productividad y por tanto se devengan salarios menores. Además, una gran parte de los
empleados en esas actividades no cotizan en el INFONAVIT. Por lo tanto, las aportaciones a
dicha institución, que ha sido el motor de la expansión del financiamiento habitacional,
pueden crecer muy poco en los próximos años.
La pérdida en competitividad proviene de
dos fuentes, una primera son los factores estructurales como la debilidad del estado de
derecho, la carencia inversión en infraestructura de redes y de
reformas en los sectores energético, laboral y fiscal, así como en el educativo.

Los factores estructurales
señalados, han estado presentes varios años, de manera que su efecto ha sido permanente
y perverso, pero el nuevo factor que ha afectado a las manufacturas, ha sido una
caída en el tipo de cambio real (la paridad dividida entre el índice de precios).

El tipo de cambio nominal se ha
revaluado, pero cuando se divide entre el índice de precios, la caída es sustancial.
Esto significa, que el precio de venta de los exportadores ha disminuido, en tanto que el
costo de los insumos no comerciables (aquéllos origen nacional que no se
pueden sustituir con importaciones, como salarios, rentas, impuestos y casi todos los
servicios nacionales) ha venido aumentando.
¿Qué provocó que disminuyera el tipo
de cambio real?: un aumento en los flujos de divisas hacia el país, como consecuencia del
aumento en las exportaciones de petróleo, de las remesas de braceros, del turismo y de
entradas de capital sustanciales. Pero el déficit del sector público también ha
influido en este proceso.
El sector público tiene en 2005 un
déficit de 0.1% del PIB, lo que parece bajo, pero cuando se agregan el IPAB, PIDRIEGAS,
etc. los requerimientos financieros totales del sector público (RFSP) pasan a representar
2.2% del PIB. Pero adicionalmente el sector público tiene un superávit con el exterior:
los ingresos petroleros representan cerca de 7% del PIB y el pago de intereses
alrededor del 3.5% del PIB. En consecuencia, el déficit interno del sector público
no es de 2.2% del PIB, sino cercano a 5.7% del PIB. El déficit interno señalado
contribuyó a encarecer los insumos nacionales y ha impedido que disminuyan las tasas de
interés reales, provocando que los exportadores pierdan competitividad.
¿Qué se puede hacer?. Para evitar el
efecto desplazamiento el gobierno tendría que haber esterilizado
los ingresos adicionales por petróleo, manteniéndolos fuera del país como reservas
internacionales o pagando con ellos deuda externa. El problema es que, sin esos ingresos
el gasto interno del sector público se habría tenido que contraer en 3.5% del PIB. Por
lo tanto, requerimos una reforma fiscal que genere recursos no solo para invertir mas en
educación e infraestructura y para hacer frente a las pensiones, sino también para
generar un superávit fiscal de por lo menos 2% del PIB, sin lo cual el tipo de cambio
real difícilmente aumentará y las manufacturas continuarán perdiendo
competitividad.
En lugar de tratar de exportar
manufacturas, ¿Qué no podríamos en cambio desarrollar actividades en el sector
servicios que proporcionen empleos tan bien pagados como en el sector manufacturero?. Es
factible, pero también requeriría de medidas de política contundentes. Por ejemplo:
mejorar la competitividad en la telefonía hasta igualar las tarifas con las
internacionales (esto abriría el mercado de call centers), una política de
cielos abiertos en aeronáutica (impulsaría enormemente el turismo), etc.
Pero aún si lográramos desarrollar el
turismo y los call centers, no necesariamente los empleados cotizarían al
INFONAVIT. Para elevar sustancialmente los ingresos del INSTITUTO, se requiere desgravar
la nómina (actualmente a una empresa le cuesta por lo menos 1.7 pesos incluyendo
IVA y reparto de utilidades- por cada peso de sueldo que recibe un empleado). A cambio, se
tendría que elevar el IVA para cubrir las contribuciones a la seguridad social. El
beneficio sería enorme: no habrían mexicanos de primera (con pensiones, seguridad
social, vivienda a crédito, etc.) y de segunda.
Son medidas políticamente difíciles,
pero desafortunadamente solo de esa manera podrán los mexicanos aspirar a mejores
ingresos en un mundo globalizado. No tenemos que competir cuello a cuello con los chinos.
Tenemos ventajas por nuestra cercanía a los Estados Unidos que podemos explotar. Pero en
cualquier caso, sea para hacer mas competitivas nuestras manufacturas o el sector
servicios, debemos de tomar medidas difíciles, pero que otros países han tomado y por
eso nos aventajan.
El tiempo se nos agota y la economía
entrará al período de elecciones sumamente estancada (el crecimiento del PIB para 2006
se estima ahora en 3.1% contra 3.8% que se estimaba inicialmente). Entonces vendrán
presiones sobre el nuevo Presidente para que tome medidas URGENTES y la
tentación será grande para tomar aquellas que dan un alivio pasajero, pero que no elevan
la productividad, como sería aumentar el gasto público o revertir a una política
proteccionista. Ambas medidas serían fatales. La segunda implicaría romper con el
Tratado de Libre Comercio.
En conclusión, para alcanzar la meta del
millón de viviendas, la próxima administración federal, así como las de todos los
estados y la mayoría de los municipios, deberán hacer un enorme esfuerzo de CONGRUENCIA.
Congruencia entre los objetivos y las acciones, congruencia en la comunicación a la
población de los sacrificios que es necesario realizar, congruencia en enfrentar los
intereses creados y congruencia en aplicar el estado de derecho.
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