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La Construcción en los años Sesenta


50 años construyendo a México (1960 – 1970)
Obras olímpicas

El Estadio Azteca
El Estadio Azteca es un hito urbano dentro de la Ciudad de México, donde se inauguraron los campeonatos mundiales de 1970  y 1986. Construido a base de una estructura autoportante, su diseño tiene fuerza y ligereza al mismo tiempo y está desplantado sobre plataformas de estacionamiento sumamente amplias.

 

 

 

El Palacio de los Deportes
El viajero por avión a la Ciudad de México queda sorprendido por un edificio circular muy cercano a las pistas del aeropuerto Beniro Juárez. El Palacio de los Deportes se construyó para la olimpiada 1968, cuya sede fue México. Su techumbre en acero recubierto de láminas de cobre martillado es uno de los más hermosos ejemplos en que el diseño arquitectónico se conjuga con el diseño de estructura, lo cual le ha merecido premios nacionales e internacionales.

 

 

La Alberca Olímpica
Tres fueron los escenarios olímpicos de 1968 que forman un recuerdi imborrable entre los asistentes: El Estadio Azteca, el Palacio de los Deportes y la Alberca Olimpica. La techumbre de ésta parece suspendida en el aire por medio de tensores metálicos, producto de diseño acertado y del recurso técnico.

 

 

 

 

El metro de la Ciudad de México

La técnica mexicana ha resuelto igualmente otras dificultades que parecían insuperables. Por mucho tiempo  se creyó que al estar la capital de la República alojada en un lecho lacustre, no era posible construir un tren rápido con recorrido subterráneo en la mayor parte de su trazo.Sin embargo en los últimos 20 años se han tendido diez líneas del metro con una longitud de 178 kilómetros, por donde se desplazan día a día más de cinco millones de usuarios.

 

 

Drenaje profundo
El desagüe de la que con el tiempo ha llegado a ser la ciudad más grande del mundo, obligó a realizar otro proyecto gigantesco: tres grandes interceptores a un emisor central, o sea, un túnel de diez metros de diámetro y cincuenta kilómetros de longitud, excavando a una profundidad media de 120 metros y máxima de 200.

 

 

 

 

Hidroeléctrica de Chicoasén
La central hidroeléctrica de Chicoasén es la más grande de México, con una capacidad instalada de 1.5 millones de kilovatios. La construcción de la planta hixo posible la navegación por el río Grijalva con el beneficio adicional de que ahora puede visitarse el cañón del sumidero, una de las bellezas naturales más sobresalientes del paisaje mexicano.

 

 

 

Presa Malpaso
El aprovechamiento del río Grijalva en Chiapas ha permitido realizar el proyecto hidroeléctrico más importante del país, que abarca tres grandes centrales hidroeléctricas: La Angostura, Chicoasén y Malpaso. La central de Chicoasén es la más grande del país con una capacidad instalada de 1.5 millones de kilovatios; Malpaso cuenta con 1.08 y la angostura con 900 mil kilovatios. Sin embargo la capacidad de almacenamiento de agua de la Angostura es once veces mayor que la Chicoasén.

 

 

 

 

 

 

Hacia 1964 habían sido concluidas obras de las llamadas de grande irrigación, como las presas de Tacotlán Jalisco; Anzaldúas, Tamaulipas; Guadalupe, Chihuahua; Los Olivos Michoacán; La Boca, Nuevo León, El Marqués, Oaxaca; Guadalupe Victoria, Durango; Peñitas, Colima; La Calera, Guerrero; Alzate, México; Humaya, Sinaloa, y por supuesto la mayor construida en el pais hasta ese momento, la de Raudales de Malpaso, en Chiapas.