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Sector Agua y Medio Ambiente


Semarnat avala megaobra de la Escalera Náutica

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dio luz verde para desarrollar el verde para desarrollar el proyecto turístico “Escalas Náuticas Singular”, cuya zona de influencia comprende a las aguas costeras de los litorales del Océano Pacífico y del Mar de Cortés de los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit.

El titular de la Semarnat, Alberto Cárdenas Jiménez, dijo que se determinó aprobar la actividad náutica en esa región (que representa el 21 por ciento de la superficie del país y que alberga al nueve por ciento de la población mexicana) a través del resolutivo de la Manifestación  de  Impacto Ambiental (MIA), “porque el estudio reconoce la viabilidad en materia ambiental de la actividad náutica del proyecto”, en esa región, al noreste del país.

Señaló que en  el  próximo año se empezará a trabajar en la conclusiones de las MIA de las entidades participantes, para iniciar el proyecto que contempla la construcción de 27 escalas náuticas para seis mil embarcaciones (yates y veleros),  así como el desarrollo de aeropuertos, hoteles, campos de golf y de carreteras que finalmente,  en 2025, crearán 30 mil empleos fijos.

En conferencia de prensa, ante representantes de las cinco entidades federativas involucradas en la escalera náutica, Cárdenas Jiménez entregó el resolutivo de la MIA al director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), John McCarthy, quien informó que el gobierno federal invertirá en el proyecto, en los tres años que le quedan a la  actual administración , mil 400 millones de pesos, con los cuales esperan captar mil millones de dólares.

Asimismo, McCarthy mencionó que la Escalera Náutica, la cual calificó como “el proyecto más importante de la administración foxista”,  está destinada a fortalecer a los estados involucrados, proteger el patrimonio natural, lograr el equilibrio entre las actividades productivas y la protección ambiental, y disminuir los conflictos ecológicos y sociales de las comunidades costeras involucradas.

A su vez, Cárdenas Jiménez explicó que el resolutivo de la MIA emitió 16 términos y 18 condicionantes orientadas a prevenir, mitigar y compensar los impactos negativos que pudieran ocasionar las actividades náuticas, los cuales determinan que en áreas de “alta fragilidad ambiental” (donde existe gran población de mamíferos, aves y reptiles) sólo habrá “turismo de naturaleza” y no edificaciones que dañen el ecosistema.

Por último, ante la alerta por los daños que podría ocasionar el megaproyecto en esa región del país, por parte de grupos ambientalistas el funcionario confío en que la información que se presenta desde ayer en la página de internet de la Semarnat (www.semarnat.gob.mex), disiparía las dudas de la mayoría de las organizaciones ambientalistas.

Agregó que el gobierno federal y las instituciones involucradas tienen la obligación de brindar seguridad a las personas de la región, por lo que descarta que el narcotráfico siga utilizando las aguas de la región noroeste del país para el tráfico de drogas.

 

 

El abasto de agua, problema por resolver

Para el director general de la Comisión Nacional de Agua (CNA), Cristóbal Jaime Jaques, el abasto de agua para los proyectos inmobiliarios y de servicios que conformarán la Escalera Náutica será difícil para ciudades como los Cabos y Guaymas, que ya ahora tienen fuertes presiones de disponibilidad del líquido.

En el caso de Los Cabos, la CNA, junto con la autoridad municipal, planea la instalación de la primera planta desaladora en México, con lo que se alimentaría con 450 litros más por segundo, aunque “tiene su límite”, aseguró Jaime Jaques.

“Ciudades como Guaymas y Puerto Peñasco también tendrían problemas de abastecimiento, por lo que deberíamos buscar alguna fuente alterna para darle sustentabilidad a la Escalera náutica. En la CNA no sabemos cuál será el impacto total del proyecto, por lo que tendríamos que ir construyendo, junto con Fonatur, los escenarios para que la oferta de agua no se convierta en una limitante para el proyecto”, dijo el funcionario.

 

Milenio
7  Noviembre  2003