El puente elevado más alto del mundo se recorre en Francia


Las obras del Viaducto de Millau, iniciadas el 10 de octubre de 2001, finalizaron el 10 de enero de 2005. Apenas 39 meses tras los que sus constructores, franceses, han superado el reto de construir el puente más alto del mundo. He aquí un recorrido por la obra faraónica de esta unión entre el Norte y el Sur de Europa trazada por Francia. El presidente francés Jacques Chirac inauguró recientemente el viaducto de Millau que se convertirá en el puente más alto del mundo, con una estructura que se eleva 343 metros sobre el río Tarn, es decir una altura de 23 metros superior a la de la Torre Eiffel de París.

2.jpg (26802 bytes)Este puente tirante, cuyo pilar más alto culmina a 343 metros de altura, supera a la Torre Eiffel por 19 metros. Esta comparación, en apariencia inútil, no es fortuita. Ambas obras tienen fuertes puntos en común. A imagen del monumento parisiense, la plataforma metálica de esta obra de arte diseñada por el arquitecto inglés Lord Norman Foster ha sido realizada por la empresa Eiffel. Y, al igual que la torre, el Viaducto de Millau parece fascinar hasta tal punto que ya lo han visitado 400 mil curiosos.

Puntiagudo, fino y elegante, el viaducto, que pesa 290 mil toneladas, está concebido sobre todo para resistir y sus constructores garantizan que puede “aguantar vientos de 250 km por hora”. 

Eiffage, grupo encargado de la construcción y mantenimiento de este viaducto en los próximos 75 años, afirma que el puente funcionará perfectamente durante los próximos 120 años. 

Construido en las fábricas de Eiffel, la estructura metálica se apoya en la tierra y sus dos mitades se unieron finalmente el pasado 28 de mayo sosteniéndose en siete grandes pilares.

En total, tres mil personas trabajaron en este proyecto, que costó algo menos de 400 millones de euros. 

Así, al igual que su hermana mayor, este puente está a punto de convertirse en todo un monumento turístico. Sus medidas desde luego son dignas de interés. Si bien la estructura del viaducto sólo roza las gargantas del Tarn en siete puntos, el conjunto no pesa menos de 36 mil toneladas. En total, han sido necesarios 85 mil m³ de cemento para la realización del puente, de 2 mil 460 metros de largo.

Obra de arte, sí, pero también obra utilitaria. Para que el puente resulte cómodo tanto a los usuarios como a los habitantes de los alrededores, se ha dotado de multitud de apoyos tecnológicos con el fin de hacerlo lo más seguro y agradable posible. Barreras de seguridad especialmente estudiadas para resistir los golpes de los vehículos pesados, pantallas para frenar el viento e incluso un sistema de vigilancia por vídeo acoplado a un sistema de detección automática de accidentes (DAI), son algunas de las instalaciones que permitirán coordinar mejor la circulación sobre el Viaducto. 

Siguiendo una lógica de desarrollo sostenible, el perfecto funcionamiento del viaducto está asegurado por un periodo de 120 años. Además, al franquear uno de los espacios naturales mejor preservados de Francia, se ha prestado especial atención a la protección del medioambiente. Por ello, desde el principio de su realización, esta obra se sometió a un exigente Plan de Respeto al Medioambiente (P.R.E.). Dicho plan identifica los diversos riesgos de contaminación ligados a las obras, activa dispositivos de prevención, organiza controles y prevé medidas para tratar la contaminación que pudiera aparecer. Así, un equipo especialmente dedicado a la contaminación ha previsto un riguroso plan para respetar la naturaleza en cualquier circunstancia. Agua, aire, ruido, todo se ha controlado en las obras, que han movilizado a más de 500 personas durante 39 meses. Construido para durar, la explotación del Viaducto se ha concedido al grupo Eiffage por un periodo de 75 años. 

Al margen del reto técnico que ha supuesto su realización, el Viaducto de Millau permitirá a partir de ahora una mejor circulación a lo largo del eje norte-sur. Último eslabón del "Meridiano", por fin completa la autopista A75 que une París a Béziers a través de Clermont-Ferrand. La apertura de este eje de circulación fluido permitirá a largo plazo descongestionar el valle de Rhône. Más rápido y menos costoso que la trayectoria a través del valle.

Sinónimo de ahorro de tiempo y de dinero para sus usuarios, el Viaducto de Millau también se considera en la región una auténtica plusvalía, que traerá con él nuevas actividades económicas.