Hacia la vigorización de la industria de la construcción Perspectivas para el 2004. 


La estrategia que en su momento utilizó el gobierno mexicano para impulsar la inversión y el crecimiento económico del país consistió en la apertura comercial. El instrumento fue la entrada en vigor, en 1994, del Tratado de Libre Comercio con Norte América. 

Los beneficios de este tratado se observaron dentro del período 1994-2000 debido al incremento en el valor de las exportaciones de México hacia Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la caída en la curva de crecimiento de la economía mundial y la falta de respaldo a las exportaciones mexicanas con ventajas competitivas, como la creación de infraestructura, hizo que fuera perdiendo eficacia la estrategia de la apertura comercial. 

El actual gobierno ha replanteado  la estrategia para el crecimiento económico,consistente   en la reactivación del mercado interno a través de la inversión  en construcción de infraestructura.  En el 2004 erán instrumentadas una serie de acciones para  que la industria de la construcción  crezca por arriba del 3.5%. Esto significaría que será el sector que mejor desempeño tenga en el 2004. 

Hoy en día ya no es suficiente la cercanía geográfica que tiene nuestro país con Estados Unidos, es necesario crear condiciones competitivas para poder enfrentarnos exitosamente con países que han estando ganando cada vez más  terreno en el  mercado estadounidense, como es el caso de China. 

La caída en el crecimiento económico que afectó tanto a las empresas como al empleo durante el 2001, hizo necesario que el actual gobierno replanteara la estrategia para el crecimiento económico. La cual consiste, principalmente, en la reactivación del mercado interno a través de la inversión en construcción de infraestructura. Este es un esquema probado en los países avanzados para generar competitividad y crear empleo. 

No obstante, en esta estrategia podrían surgir preguntas como: ¿Qué tiene en especial la industria de la construcción? ¿de qué forma apoyaría el crecimiento de la economía en su conjunto? Para responder a estas interrogantes es necesario señalar la importancia de esta industria, el comportamiento que tuvo en el 2003 y cuáles son sus perspectivas para el presente año.Aspectos  que se detallan a continuación.  

Importancia de la industria de la construcción 

La importancia de la construcción se manifiesta en su contribución al PIB nacional, que fue del 5.2 % en el 2003; así como en el efecto multiplicador que tiene sobre las 37 de las 73 ramas industriales y de servicios de la actividad económica nacional que le proveen de los insumos necesarios para realizar los proyectos de infraestructura. En términos de empleo, ocupa a 3.9 millones de personas, es decir, un 12% de la población trabajadora. Además, por el efecto multiplicador, de cada cinco empleos creados en el sector de la construcción se generan 2 trabajos más en sectores relacionados. Esto significa que 5.6 millones de empleos en México dependen directa o indirectamente del sector de la construcción. Asimismo, es el primer medio de incorporación a la actividad económica urbana para miles de mexicanos que provienen del medio rural. 

Indudablemente es también su influencia en todos los sectores productivos del país, al crear la infraestructura que mejora su productividad y competitividad, como las carreteras, telecomunicaciones e infraestructura hidráulica y energética, principalmente. En la medida que la infraestructura se convierta en una ventaja competitiva para nuestro país, se podrá aspirar a competir internacionalmente con mayor éxito en los sectores industrial y comercial, lo cual hace de esta industria un sector estratégico para el impulso del crecimiento económico del país.  

Su acción no   sólo se limita al aspecto económico,  también contribuye a la satisfacción de necesidades básicas, como vivienda, salud, educación, electrificación y agua potable, es decir, promueve el desarrollo social y regional de la población al mejorar su calidad de vida, y además tiene una importante vinculación con la protección al medio ambiente en materia de tratamiento de aguas residuales, residuos sólidos y ordenamiento urbano. 

Comportamiento en el 2003 

Durante el 2003, el sector económico que tuvo mejor desempeño, después de los servicios financieros, fue la industria de la construcción, que presentó un crecimiento del 3.2%*. Para lograr ese incremento, fue necesario contratar a 116 mil nuevos trabajadores, con lo cual se alcanzó una planta laboral de 3 millones 989 mil personas*.

Fuente: Centro de Estudios Económicos del Sector Privado y CMIC. 

La inversión total ejercida (pública y privada) el año pasado en esta industria se estima supere los 670 mil millones de pesos, en donde la construcción de vivienda destacó por su importancia al representar el 49% de la inversión realizada. Sin embargo, para atender los rezagos en infraestructura se requiere contar con una mayor inversión en sectores como comunicaciones y transportes, salud, educación, seguridad pública, agua y medio ambiente.

Entre los factores que favorecieron el comportamiento positivo de la industria de la construcción durante el 2003, son los siguientes:

Recursos excedentes para inversión física presupuestaria, debido a que el precio de exportación del petróleo y los precios internos de algunos petrolíferos resultaron mayores a lo programado. 

Ejercicio de la Inversión Física Impulsada por el Sector Público en 2003

Sector

Presupuesto aprobado

Cierre estimado

Ejercicio (%)

Total

245,416

251,783

103

Energético

149,668

149,023

100

Comunicaciones y transportes

16,245

15,499

95

Otros

79,503

87,261

110

Fuente: Proyecto de Presupuesto de Egresos para el 2004.

En la   estrategia del Gobierno Federal para impulsar el mercado interno mediante la creación de infraestructura,  puesta en marcha el año pasado, se considera el inicio de grandes proyectos de infraestructura , algunos de ellos, iniciaron en el 2003 y   que continuarán su ejecución en los próximos años. 


 

Es importante señalar que con el crecimiento del 3.2% en el 2003, la industria de la construcción ha venido reflejando un comportamiento progresivo en los primeros tres años del presente sexenio, incrementándose a partir de la caída del 5.3% en el 2001. Lo anterior muestra el impulso que se le está dando a esta industria, al ser considerado un sector estratégico para el desarrollo del país.

Perspectivas para el 2004 

Los grandes proyectos en proceso y las nuevas obras que se pondrán en marcha permitirán, en este año, la continuidad del ritmo de crecimiento que la industria de la construcción presentó durante el año 2003. Entre los principales proyectos, destacan: 

La construcción de la Central Hidroeléctrica “El Cajón” con una inversión de 748 millones de dólares, a ejercerse en 7 años. Para el 2004 se está considerando una inversión de 226 millones de dólares.

La reconfiguración de la refinería de Minatitlán, con una inversión total de 1,700 millones de dólares a ejercerse en 5 años. En el 2004 se ejercerán 141 millones de dólares.

La construcción del campo petrolero de Chicontepec con una inversión de 31,000 millones de dólares a realizarse en 15 años.

La construcción de 47 plataformas marinas y 56 ductos, con recursos por 6,700 millones de dólares a ejecutarse en 3 años.

El programa de 10 concesiones de autopistas de cuota, con un monto de inversión de 1,834 millones de dólares para llevarse a cabo en 4 años.

En aeropuertos se considera ampliar el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con una inversión de 270 millones de dólares a ejercerse en 3 años.

El otorgamiento de 500 mil créditos para la vivienda en 2004, que representan una inversión de más de 12 mil millones de dólares. 

En el 2004 el Gobierno Federal instrumentará una serie de acciones para que la industria de la construcción crezca por arriba del 3.5%. Esto significa, que será el sector que mejor desempeño tenga en el 2004, como ya sucedió el año pasado. 

Entre las acciones mencionadas, se encuentran: 

Las fórmulas de participación público-privadas, como los proyectos de infraestructura productiva de largo plazo que se realizan mediante inversión financiada, que en el 2004 ascienden a 153 mil millones de pesos. Así como la implementación de “Proyectos para la Prestación de Servicios” en los sectores de carreteras, educación, de salud y de seguridad pública; y los “Contratos de Servicios Múltiples” en la explotación de yacimientos de gas.

Los fondos de inversión, como el Fondo de Inversión en Infraestructura (FINFRA) y el Fondo Carretero (FONCAR), donde los recursos públicos sirven como catalizadores que permiten detonar montos adicionales de inversión por parte de inversionistas privados.

Impulso a los programas de vivienda económica (FONHAPO y SHF).

El financiamiento que otorgará la banca de desarrollo a proyectos productivos también contempla a la infraestructura.

Se impulsará el desarrollo de la infraestructura pública a través de los ingresos públicos excedentes, fundamentalmente petroleros. En particular, se prevé utilizar una parte de dichos ingresos a gasto de infraestructura en programas y proyectos de inversión que incidan en una mayor generación de empleos. 

Sin embargo, aún con estas importantes medidas, aún falta mucho por hacer para abatir los rezagos en materia de infraestructura, por lo que se requiere la generación de otros grandes proyectos en beneficio del país. Para ello, es necesario: 

Impulsar el crecimiento sostenido a través de reformas estructurales.

Creación por la banca de desarrollo y la banca privada esquemas de financiamiento competitivos.

Mejora continua en la normatividad que promuevan la inversión privada.

Incrementar los recursos públicos para invertir en infraestructura a través de la reforma hacendaria.

Crear las condiciones de seguridad jurídica que hagan atractiva la inversión privada nacional y extranjera en el país.  

México es un país que podría alcanzar mayores niveles de desarrollo económico y social de contar con una infraestructura más eficiente y suficiente, para atender los requerimientos de las actividades económicas y las necesidades básicas de la población. Al crear infraestructura se beneficia al país en su conjunto, contribuyendo a mejorar la competitividad de las empresas, impulsar al crecimiento de la economía y elevar la calidad de vida de la población. 

La creación de infraestructura debe ser una prioridad nacional, posible de atender con el trabajo conjunto y comprometido de las autoridades (el Ejecutivo y el Legislativo), los empresarios y la sociedad.