Fuente: El Economista/ Camila Ayala Espinosa

El primer lugar nacional de Baja California Sur en el sector de la construcción al inicio de año se debe a la industria turística, ramo que ha fungido como motor económico, afirmó Luis Humberto Araiza López, titular de la Secretaría de Turismo, Economía y Sustentabilidad de la entidad.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en los primeros dos meses del 2019 el valor de la construcción generado en los estados cayó 2.4% a tasa anual real, siendo el peor resultado, para un mismo periodo de comparación, desde el 2010 (-6.4 por ciento).

Sin embargo, a nivel local, Baja California Sur fue la entidad que mostró el mayor aumento del sector en el país (61.2% anual real).

En entrevista con El Economista, Araiza López explicó que estos resultados fueron debido a que desde el año pasado el estado ha manejado un proyecto a largo plazo que tiene como base el turismo, “pero que a la vez ayuda a la diversificación económica”.

“Las actividades turísticas han impulsado al sector de la construcción, destacando el desarrollo de complejos hoteleros, centros comerciales, edificios enfocados en el préstamo de servicios, y viviendas”, sostuvo.

Señaló que el 2018 fue positivo para Baja California Sur, ya que el gobernador Carlos Mendoza Davis impulsó el desarrollo de obras de remodelación, como parques, mejora de caminos, a fin para atraer más turismo.

“En ese tenor, actualmente contamos con 25,000 cuartos de hotel en todo el estado, y en los próximos dos años esperamos la construcción de 4,000 o 5,000 cuartos más, gracias al turismo se ha fortalecido la construcción y las finanzas estatales”, manifestó.

El secretario aseguró que para que una entidad detone sus actividades económicas debe permanecer un clima de seguridad, y sobre todo, que haya confianza por parte de la Iniciativa Privada.

“Por salvaguardar el Estado de Derecho, que la inseguridad se haya reducido, que se hayan fomentado políticas públicas, todo en conjunto ha propiciado un clima de inversión en Baja California Sur, desde el ámbito internacional y nacional”, aseveró.

Por su parte, José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), expuso que el hecho de que Baja California Sur siga desarrollando la actividad económica de la construcción es reflejo de que se ha elaborado un proyecto a largo plazo, en el cual se le ha brindado al sector privado un clima de certidumbre.

“Hay entidades que están desarrollando la rama de la construcción porque buscaron una arquitectura financiera propia para motivar inversión, hicieron presupuestos estatales responsables”, enunció.

Retroceso
El director del Idic indicó que la caída de 2.4% anual de la construcción en las entidades federativas del país en el primer bimestre del año se debe a las políticas federales de austeridad.

Este comportamiento de retroceso, aseguró, se vio venir a partir de los dos últimos meses del año pasado, y su origen radica en la toma de decisiones federales que se ha dado, con énfasis en la austeridad, “hacer más con menos”.

“El valor de la construcción está vinculado a las acciones que se hagan para desarrollar obra pública, y este año hemos visto que el gobierno federal no ha hecho énfasis en desarrollarla, solamente a determinados proyectos como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas, pero para otros programas como construcción de carreteras, escuelas y hospitales no hay un plan. Desde finales del año pasado la construcción viene retrocediendo y esto es por el factor de la política de austeridad”, aseguró.