Fuente: La Jornada/ Alonso Urrutia / Fabiola Martínez

  • Se reúne Rogelio Jiménez Pons, responsable del proyecto férreo, con empresas interesadas

Para impulsar el arranque del proyecto, reducir el incremento de la deuda pública que se desprenda del mismo y pagar menos intereses, el gobierno federal incrementará de 10 a 40 por ciento su participación en la construcción del Tren Maya según dio a conocer en una reunión en Palacio Nacional que encabezó el presidente, Andrés Manuel López Obrador e inversionistas de los grupos Carso, Salinas, Vázquez Raña, cuatro empresas españolas y el consorcio chino CCCC.

Así lo dio a conocer al término de la reunión con los empresarios interesados, el responsable del proyecto, Rogelio Jiménez Pons, quien destacó que las compañías expresaron sus inquietudes para que se disipen posibles conflictos sociales asociados a su construcción, favorecer los permisos ambientales y asegurar los derechos de vía.

Señaló que el planteamiento de ampliar la participación del sector público la hizo López Obrador, quien tomó la decisión, detalló, por la preocupación de que el proyecto incrementara de manera sustancial la deuda pública y con la intención de que se redujera el pago de intereses derivado de la misma.

Carlos Slim tienen intención de participar

Carlos Slim expresó su intención de participar en los procesos de licitación, aunque precisó que aguardará hasta que se lancen las bases. Asimismo, consideró que lejos de causar conflictos sociales, el Tren Maya generará un mayor desarrollo regional.

Jiménez Pons explicó que se trató de un primer encuentro con los consorcios interesados en participar en la construcción de las vías y la infraestructura, posteriormente habrá una segunda reunión con aquellas empresas que se interesen en participar en las licitaciones de los trenes y demás equipo rodante.

Ante los cuestionamientos sobre el posible conflicto social que detone esta obra, aseguró que se cuenta con más de 90 por ciento de respaldo social en los estados por donde atravesará el Tren Maya.

Sólo hay alguna inconformidad con ejidatarios de Quintana Roo, con quienes se tienen adeudos por pasadas administraciones.

Por ello, señaló, se sabe que las objeciones provienen de grupos ambientales que no pertenecen a la región aunque muestran su preocupación por el posible impacto en el medio ambiente con el proyecto del referido tren.