Fuente: El Economista/ Alejandro de la Rosa

  • Primera piedra simbólica de la obra se iba a colocar hoy, pero se pospuso porque aún falta el visto bueno de la Semarnat; hoy se anuncian detalles del plan aeroportuario que incluye al AICM y al aeropuerto de Toluca.

La falta de autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para iniciar la construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) en la base militar del mismo nombre impidió que el presidente Andrés Manuel López Obrador colocara hoy simbólicamente la primera piedra, como había prometido.

Sólo se presentará a detalle el proyecto de la nueva terminal aérea (que deberá ser austera, eficiente, funcional, fácil de construir, segura, emblemática y sustentable) y el funcionamiento del sistema aeroportuario del valle de México, que incluye los aeropuertos de Toluca y Ciudad de México.

“La construcción comienza en junio, una vez que tengamos todos los requisitos. Les adelanto, les doy una mala noticia a nuestros adversarios, ya se hizo la consulta con los ciudadanos de la zona y aceptaron la construcción. Ni modo. Ya vamos avanzando poco a poco”, dijo el mandatario el viernes.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) fue entregada el 15 de abril por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a la Semarnat, en cumplimiento a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, y el plazo que tiene para emitir su resolución (aprobación total, parcial o negativa) no podrá exceder de 60 días, aunque el plazo se puede ampliar.

En el artículo 40 del reglamento de la ley referida, se menciona que “la secretaría, a solicitud de cualquier persona de la comunidad de que se trate, podrá llevar a cabo una consulta pública, respecto de proyectos sometidos a su consideración a través de manifestaciones de impacto ambiental”. Dicho proceso es el que se dice ya ocurrió, por ello existe la confianza de que las obras iniciarán en junio, una vez solventado este asunto.

Además, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, afirmó que tiene conocimiento de que, en el caso ambiental, “hay una autorización de la Semarnat en vista que se trata de un polígono ya dedicado a un aeropuerto, una autorización para iniciar los trabajos, para iniciar los estudios. Está corriendo un término que termina en un par de meses… para empezar las obras en sí”.

Desde su perspectiva, los procedimientos legales relacionados con el proyecto, como la consulta a los pueblos originarios, están en marcha, y concluyó que “la inmensa mayoría de los que han participado ha estado de acuerdo” y conociendo las condiciones del mismo. También se realizan los estudios técnicos necesarios.

“Los estudios del suelo, los estudios geológicos, los estudios meteorológicos van. Estamos estudiando todo muy en coordinación con el grupo de la Sedena. La organización del espacio aéreo, en donde la gente de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) está trabajando muy ampliamente con la Sedena, y en donde estamos teniendo la asistencia de un grupo de técnicos extranjeros con toda precisión respecto al espacio aéreo”, explicó el funcionario. En el proyecto también colaboran la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Secretaría de la Función Pública, la Dirección General de Aeronáutica Civil y Aeropuertos y Servicios Auxiliares, entre otros organismos.