Acero, otro rubro del TLCAN que preocupa

Si eventualmente Donald Trump, como lo ha anunciado, determina cerrar sus fronteras a la importación de acero e incluye a nuestro país en esa barrera, el Gobierno de México se verá obligado a adoptar una medida similar para evitar que nuestro país se vea inundado por los excedentes mundiales.

Fuente: Debate

Dado que en términos del comercio trilateral de acero en el marco del TLCAN representa un segmento exitoso y las cifras de intercambio resultan favorables para Estados Unidos, la Canacero confía en que México, al igual que Canadá, quedarán al margen de la aplicación de la denominada Sección 232.

En abril pasado Trump definió al acero como un elemento básico para la seguridad nacional de Estados Unidos y solicitó al Departamento de Comercio iniciar una investigación en el marco de la Sección 232, que determina los riesgos que algún factor económico representa para la seguridad nacional.

El acero no es un área en que podamos permitirnos depender de países extranjeros, señaló Trump en una clara alusión al aumento de las importaciones siderúrgicas de su país originarias de China y otros países asiáticos y de Europa del Este, lo que ha generado problemas a los productores de su país.

No obstante, en el caso de México y Canadá, los resultados son favorables a Estados Unidos en la balanza comercial siderúrgica y muestran un continuo crecimiento del comercio trilateral desde la puesta en marcha del pacto comercial de Norteamérica, hace 24 años ya.

De acuerdo a cifras oficiales, un 90% de las exportaciones estadunidense de acero se envían a México y Canadá, en tanto un 97% de las canadienses van a sus dos socios del sur y un 76% del acero que México envía al exterior van a esos países.

En nuestro caso, al margen de las adquisiciones de materiales siderúrgicos e insumos como el carbón, un tercio de las importaciones de acero que hace la industria nacional provienen precisamente de Estados Unidos, que tiene en promedio un saldo favorable de un millón de toneladas anuales.

En esos términos, quede incluido México o no en la decisión de la administración Trump de cerrar las fronteras a las importaciones siderúrgicas, Economía de Ildefonso Guajardo deberá adoptar una política similar, ante el riesgo de que la avalancha acrecentada de productos de acero termine por colapsarnos.

La industria acerera local, con firmas como AHMSA de Alonso Ancira, Ternium de Máximo Vedoya, DeAcero de Raúl Gutiérrez, Collado de Guillermo Voguel, Industrias CH de Rufino y Sergio Vigil, Villacero de Julio Villarreal, Arcelor-Mital de Víctor Cairo, no puede depender del exterior. Es un tema de soberanía.

COFECE ERRÓ

Otro aspecto en el que está interviniendo la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) de forma irracional en el sector de los puertos, es que en una nueva terminal especializada de automóviles no se debe contar con áreas de almacenamiento dentro del recinto, pese a que las superficies para su stock son indispensables para lograr las eficiencias esperadas por la industria automotriz. Hace unos días le referíamos la molestia que comparten, tanto las compañías privadas de esta actividad como la Coordinación de Puertos, por la injerencia del regulador antimonopolios.

Más allá de las deficiencias que investigan los muchachos de Alejandra Palacios sobre el método de las licitaciones de las terminales portuarias en el nuevo puerto de Veracruz, la indagación debería encaminarse hacia el exceso de competencia y capacidad instalada, no únicamente en el Golfo de México, sino en el Pacífico. La planeación portuaria durante la gestión de Guillermo Ruiz de Teresa está generando una sobre oferta de servicios a la carga, depredación de terminales, tarifas elevadas y concentración de actividades. Es posible que las firmas que hoy están participando en licitaciones, terminen pagando en contraprestaciones e invirtiendo más que los ya establecido, lo que ampliará los plazos de amortización en el largo plazo y podrían terminar renegociando con un nuevo gobierno. La Cofece tendría que investigar cómo lograrán ser más competitivas las terminales, si los volúmenes no crecerán proporcionalmente a los espacios y posiciones de atraque en Veracruz.

ASA ACLARA

Transparencia Mexicana no ha formalizado en la presente administración ningún contrato con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA). La dependencia al mando de Alfonso Sarabia sí llevó a cabo una licitación pública nacional para la contratación del llamado “Servicio de elaboración de paquete tarifario para las actividades permisionadas de almacenamiento y expendio al público en aeródromos”.

A este proceso le antecedieron dos, los cuales fueron declarados desiertos debido a diversos incumplimientos imputables a los participantes, y cuyos fallos no fueron objeto de inconformidad alguna por los licitantes. En este tercer procedimiento de licitación, en que participaron seis empresas, resultó adjudicada ST Energea SC, misma que incorpora a Jesús Federico Reyes Heroles González de la Garza, como socio de aseguramiento de calidad, dentro de su equipo de trabajo.

2017-06-07T08:48:40+00:00 junio 7th, 2017|Economía|