Fuente: Dinero en Imagen/ Lindsay H. Esquivel

  • Del presupuesto para la contratación de obra pública, el gobierno únicamente ha ejercido el 28 por ciento.

De los 383 mil 715 millones de pesos presupuestados para la contratación de obra pública, el gobierno únicamente ha ejercido el 28 por ciento al cierre de agosto de 2019, cerca de 107 mil 347 millones de pesos; un subejercicio que calificó de preocupante Eduardo Ramírez Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

En entrevista, en el marco de la Reunión Anual de Industriales 2019, explicó que de 12 dependencias que son las que históricamente invierten en infraestructura, 10 de ellas reportan este subejercicio, principalmente en Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el sector de medio ambiente y recursos naturales (incluyendo Samarnat y Conagua), la Secretaría de Turismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Gráfica: Lindsay H. Esquivel

“Es un desafío invertir y necesitamos que el gobierno dé las condiciones y las estrategias a través de políticas públicas muy alineadas sin estar cayendo en exageraciones de política, necesitamos certidumbre y estrategias”, comentó.

Ramírez Leal mencionó que las secretarias de Comunicaciones y Transporte, de Salud y Agricultura y Desarrollo Rural es donde se tienen ejercidos los mayores montos, de entre el 50 y 60 por ciento de lo presupuestado.

“Si el gobierno cierra los números en noviembre, quizá alcancen a ejercer otro 30 por ciento, es un subejercicio importante; además, para 2020 se tiene contemplado en esas mismas dependencias una caída de 6 por ciento, es preocupante”.

EMPLEO
El empresario comentó que de las 12 mil empresas afiliadas a la CMIC en todo el país tiene reportadas que una de cada cinco posiblemente no pueda mantener su plantilla de trabajadores para concluir este año si la tendencia continúa igual.

“Hay poca inversión pública federal y también estatal, tenemos el caso de Jalisco con menos del 50 por ciento invertido en obras de infraestructura, entre otros estados como Coahuila, el Estado de México o Campeche”, expuso.

“Hay un recurso que posiblemente ya no se ejerza, nos preocupa a dónde va a estar destinado, porque queremos que sea transparente y necesitamos que toda la cadena de infraestructura se vea favorecida, todas las ventas van a la baja”.

Con estos resultados, el empresario prevé que el sector de la construcción cierre con números negativos el 2019, una tendencia que se ha venido observando desde hace 4 años, ante la caída del gasto en inversión pública.

Dijo que, si el capital público que se tiene programado se hubiera ejercido en tiempo, “no deberíamos terminar con números negativos, pero la tendencia es a la baja”, y es que al primer semestre del 2019 la industria de la construcción reportó una caída de 6.0 por ciento.

El líder constructor mencionó que además de los bajos recursos de infraestructura, el sector padece el problema de la inseguridad en la mitad de los estados, donde se han detectado actos fuera de la ley y corrupción, de ahí la necesidad de trabajar juntos empresas y gobierno para destinar los recursos necesarios a la obra pública.

Cinco entidades de la región Centro-Bajío Occidente firmaron una alianza para unir esfuerzos y hacer de esta zona un polo de desarrollo para México y América Latina.

Los gobiernos se comprometieron en constituir legalmente esta alianza, crear la marca de la región, conformar un plan regional al 2050, integrar un banco de proyectos, homologar trámites, infraestructura, vías férreas y lazos laborales para promover el crecimiento económico.

En el marco de la Reunión Anual de Industriales (RAI) 2019, los gobernadores de Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato y San Luis Potosí, junto con el sector empresarial, pactaron promover el desarrollo e incrementar la resiliencia de México para hacer frente a las amenazas del exterior.

El presidente de la Concamin, Francisco Cervantes Díaz, dijo que si este modelo se copia en todo el país “creceríamos al 7 por ciento y competiríamos con países de Asia”.

Se fijaron objetivos como mayor participación ciudadana, asegurar el abasto energético, consolidarse como centro logístico y potenciar la economía digital.